De la Espriella difundió el 'Libro de la Verdad', un documento que recopila y clasifica hechos atribuidos al gobierno de Gustavo Petro. Uno de sus capítulos agrupa nueve patrones de conducta que, a juicio del actual presidente, configuraron un escenario propicio para la corrupción dentro del Estado.
La tipología funciona como una hoja de ruta narrativa. En lugar de presentar los casos de forma aislada, el texto los cruza para mostrar lo que el gobierno considera una lógica común: cada comportamiento aparece vinculado a un mismo modo de tomar decisiones.
Entre los patrones descritos se incluye el uso de nombramientos sin meritocracia en entidades clave. Para De La Espriella, este tipo de designaciones abrió la puerta a la captura de recursos públicos y a la pérdida de controles institucionales.
Otro de los puntos señalados es la contratación directa sin justificación técnica suficiente. El documento sostiene que esta modalidad redujo la transparencia y debilitó la competencia entre oferentes, condiciones que facilitan el direccionamiento de contratos.
El capítulo también cuestiona la intervención en organismos de control y la presión sobre funcionarios encargados de vigilar el gasto. Esa dinámica, según el 'Libro de la Verdad', compromete la independencia de las entidades fiscalizadoras.
El texto menciona además el manejo opaco de recursos destinados a programas sociales, la ausencia de rendición de cuentas oportuna y la concentración de decisiones en un círculo cercano al expresidente Petro. Cada uno de estos elementos integra la lista de nueve.
De La Espriella presenta el documento como un insumo para la ciudadanía y para los operadores de justicia. La intención declarada es que los patrones identificados sirvan de base para investigaciones, denuncias y veedurías ciudadanas.
El gobierno de Petro no se ha pronunciado de forma unificada sobre el contenido del 'Libro de la Verdad'. Sectores cercanos al petrismo han calificado el texto como un ejercicio político sin sustento probatorio, mientras que organizaciones de control ciudadano han pedido verificar caso por caso.
Más allá de la disputa política, el documento vuelve a poner sobre la mesa una pregunta estructural: cómo evitar que el poder ejecutivo debilite los controles internos del Estado. Esa discusión, abierta desde hace años, sigue sin una respuesta institucional estable en Colombia.
Por ahora, el 'Libro de la Verdad' funciona como un repositorio de denuncias y de señalamientos. Su verdadero peso dependerá de si los hechos descritos se traducen en investigaciones formales con responsabilidades individuales acreditadas.
