Luis Yagüé, conocido por vender panela en distintas zonas del país, fue uno de los asistentes a la ceremonia de posesión de Abelardo De La Espriella. El comerciante fue invitado a estar cerca del nuevo presidente durante el acto, según reportó Vanguardia. Su presencia llamó la atención de los asistentes y de los usuarios en redes.
El nombre de Yagüé tomó fuerza en internet luego de que se viralizara un video que lo mostraba en medio de una disputa por sus posiciones políticas. A partir de esa grabación, su figura se volvió tema de conversación en distintas plataformas digitales. Esto ocurrió en un contexto de alta polarización en el país.
En la entrevista concedida a Vanguardia, Yagüé describió las emociones que experimentó al estar al lado del nuevo jefe de Estado. El comerciante habló del significado personal del momento y de la sorpresa que, según dijo, representó compartir espacio con De La Espriella en un día tan relevante para el país.
La posesión presidencial marca el inicio formal del mandato de Abelardo De La Espriella, quien asumió la dirección del Estado colombiano luego del proceso electoral. En ese tipo de ceremonias suelen confluir autoridades, invitados especiales y ciudadanos que llegan al lugar por distintos motivos. La presencia de Yagüé se enmarcó en esa mezcla de invitados y asistentes espontáneos.
El episodio pone de relieve cómo las redes sociales pueden convertir a un comerciante común en protagonista de la jornada política. Un video aislado, difundido en cuestión de horas, fue suficiente para que Yagüé pasara de ser un vendedor de panela a ocupar un lugar en la atención mediática nacional. Este fenómeno se ha repetido en otros momentos de la política colombiana.
Para los ciudadanos, este tipo de escenas abren preguntas sobre la relación entre las alturas oficiales y la gente del común. En una posesión, la distancia entre un dignatario y un tendero suele ser amplia, pero los gestos incluidos en la jornada pueden acortarla en apariencia. Lo concreto es que Yagüé tuvo un lugar visible en la ceremonia y así lo registró la prensa.
En su relato, Yagüé no entró en detalles sobre su postura política ni sobre el origen exacto de la discusión que lo llevó a la viralidad. Se limitó a contar lo que sintió al estar en la posesión. Esa decisión dejó abierta la lectura sobre el alcance de su figura más allá del día de la ceremonia.
Queda por ver si la exposición mediática de Yagüé se traduce en nuevas invitaciones a escenarios públicos o si su presencia queda como una anécdota de la jornada. Lo cierto es que su nombre quedó asociado al inicio del gobierno de De La Espriella y que Vanguardia fue el medio que recogió su testimonio.
