La exsenadora María Fernanda Cabal, que aún figura en las filas del Centro Democrático, confirmó su intención de llegar a la Casa de Nariño en las elecciones de 2030. Así lo reveló en una entrevista con el medio Infobae, en la que también explicó las razones por las que no integró el gabinete del presidente Abelardo de la Espriella.
Cabal sostuvo que su salida del entorno más cercano del uribismo responde a diferencias acumuladas al interior de esa colectividad. Según sus palabras, recogidas por Infobae, dejó atrás a quienes la "regañaban" dentro del partido, y aseguró que se siente liberada de esos esquemas. La declaración marca una ruptura pública con un sector del Centro Democrático.
Sobre la no inclusión en el gabinete de De la Espriella, la exsenadora fue enfática. Aseguró que nunca le ofrecieron un cargo y descartó haber sido descartada por el nuevo gobierno. Su explicación se centró en la decisión personal de mantener distancia frente a dinámicas internas que, según ella, limitaban su autonomía política.
El anuncio de una candidatura con partido propio abre un nuevo capítulo en el escenario político de cara a 2030. Aunque faltan varios años para la elección, la movida sugiere que Cabal trabaja desde ya en la construcción de una estructura propia que le permitiría desligarse formalmente del Centro Democrático, colectividad fundada en torno al liderazgo del expresidente Álvaro Uribe.
El contexto del Centro Democrático ha estado marcado por tensiones internas en los últimos años. La colectividad ha enfrentado debates sobre su rumbo tras la salida del poder del Gobierno anterior y la llegada de nuevas figuras al Ejecutivo. La decisión de Cabal se suma a otros distanciamientos que han reconfigurado el mapa de fuerzas en la derecha colombiana.
Para la ciudadanía, el anuncio tiene implicaciones en la medida en que redefine las opciones electorales del bloque de derecha. Una eventual candidatura de Cabal podría fragmentar el caudal de votos de ese sector, lo que la convertiría en una jugadora visible en la próxima campaña presidencial. A su vez, la construcción de un partido nuevo exige recolección de firmas y reconocimiento ante el Consejo Nacional Electoral, pasos que demandan tiempo y recursos.
La exsenadora no cerró la puerta a una reconciliación con el uribismo, pero dejó claro que su camino irá por otra vía. "Por fortuna me liberé", declaró, según Infobae, en referencia a las presiones que, a su juicio, enfrentaba dentro de la colectividad. La frase resume el tono de su distanciamiento.
Quedan varias preguntas abiertas sobre el futuro inmediato de Cabal en el Centro Democrático, la fecha en la que formalizará su renuncia y el nombre con el que buscará el reconocimiento de su nuevo partido. También está por verse cómo reacciona el uribismo a una salida que llega en un momento de reorganización de la derecha, y si otros integrantes de esa corriente tomarán un camino similar.
