El Gobierno Nacional, encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella, contempla una reducción del 40% en el presupuesto asignado al Ministerio del Deporte para la vigencia de 2027. La decisión, confirmada por fuentes oficiales, ha generado reacciones en el sector deportivo y político, según recoge Infobae Colombia.
Ante el anuncio, el medio consultó a tres voces con experiencia directa en el deporte colombiano: el doble medallista olímpico Carlos Ramírez, el exviceministro de Hacienda Juan Alberto Londoño y el exministro del Deporte Ernesto Lucena. Los tres coincidieron en que el recorte obliga a buscar esquemas de financiación distintos a los tradicionales.
Carlos Ramírez, ganador de preseas olímpicas en ciclismo de pista, señaló que el deporte de alto rendimiento requiere inversión sostenida y que los ajustes abruptos comprometen los ciclos de preparación. El pedalista planteó la necesidad de explorar modelos mixtos que articulen recursos públicos con aportes del sector privado.
Juan Alberto Londoño, exviceministro de Hacienda, aportó su lectura desde la óptica fiscal. Explicó que los ajustes presupuestales responden a prioridades del nuevo gobierno y que, en contextos de restricción, el deporte debe competir por recursos con otras carteras como salud, educación o seguridad. Londoño consideró viable recurrir a figuras como las asociaciones público-privadas o los incentivos tributarios para empresas que patrocinen deportistas o escenarios.
Ernesto Lucena, quien dirigió el Ministerio del Deporte entre 2018 y 2022, reconoció que la reducción representa un desafío serio, pero aseguró que el sector ha sorteado coyunturas similares. Lucena insistió en que la Confederación Deportiva Autónoma de Colombia, las federaciones y los entes territoriales deben asumir un papel más activo en la búsqueda de recursos propios.
Los tres consultados coincidieron en que el modelo debería ser más público-privado, según tituló Infobae. La expresión resume la idea central de sus propuestas: el Estado no puede ser el único financiador del deporte, y las empresas, las cajas de compensación y los propios atletas deben contribuir a sostener la actividad.
El recorte presupuestal se inscribe en una política general de austeridad anunciada por el gobierno de De la Espriella para el primer año de gestión. Sectores como cultura, ciencia y tecnología también han reportado ajustes similares, lo que abre un debate sobre el margen de maniobra que tendrán los ministerios sociales en el nuevo cuatrienio.
Para los deportistas, el efecto inmediato se traduce en menor acceso a becas, preparación y competencia internacional. Colombia cerró su participación más reciente en Juegos Olímpicos con resultados discretos, y los atletas venían reclamando mayor inversión para cerrar la brecha con países como Brasil, México o Argentina.
Queda por definirse cómo se ejecutará el recorte en la práctica, cuáles programas se verán afectados y si el Ministerio abrirá mesas de trabajo con atletas y federaciones. Las reacciones recogidas por Infobae sugieren que el debate apenas comienza y que el Congreso podría convertirse en escenario clave de la discusión presupuestal.
