El dispositivo de seguridad se activó en la antesala de la ceremonia de posesión del presidente Abelardo De la Espriella, programada en Cali. Las autoridades pidieron a la ciudadanía denunciar cualquier carro sospechoso de trasladar explosivos o de portar drones en los alrededores del sitio donde se realizará el acto.
Como parte del operativo, se ofreció una recompensa de hasta 500 millones de pesos a quienes entreguen información que permita ubicar esos vehículos. La medida se dirige a la población del Valle del Cauca y a los viajeros que lleguen a Cali en los próximos días.
El blindaje de las carreteras contempla puestos de control, filtros vehiculares y restricción de movilidad en los corredores de acceso a la ciudad. Las autoridades también restringieron el espacio aéreo en el perímetro de la ceremonia al prohibir el sobrevuelo de cualquier dron, según lo indicado por el parte oficial recogido en el anuncio: no puede volar ni un dron.
La posesión de un presidente en Colombia es un evento catalogado como de máxima seguridad. Por tradición, la Casa de Nariño, las Fuerzas Militares y la Policía Nacional coordinan un plan que abarca desde la protección del escenario hasta la escolta del nuevo Mandatario y los invitados extranjeros. El Valle del Cauca, además, ha sido escenario de atentados con carros bomba en las últimas décadas, lo que suele elevar el nivel de alerta en este tipo de jornadas.
Cali es la tercera ciudad más poblada del país y un nodo logístico del suroccidente colombiano. Recibir una ceremonia presidencial implica movilizar a delegaciones diplomáticas, periodistas y funcionarios de distintas ramas del Estado, lo que multiplica los retos logísticos y de convivencia para los habitantes de la capital vallecaucana.
La convocatoria a la ciudadanía busca sumar miles de ojos a la tarea de vigilancia. Las líneas de denuncia se habilitaron para recibir reportes anónimos, y las recompensas se enmarcan en el programa institucional que el Ministerio de Defensa mantiene activo para desarticular redes terroristas y estructuras armadas que usan explosivos.
Las recomendaciones a la población incluyen reportar movimientos inusuales de vehículos, objetos abandonados en vías o zonas verdes, y cualquier persona que circule con drones en los sectores restringidos. Las autoridades pidieron también colaboración con los puestos de control y paciencia ante los cierres y desvíos en la malla vial.
El dispositivo cubre el anillo de seguridad alrededor del sitio de la ceremonia, las rutas de evacuación y los accesos al aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón. La restricción al espacio aéreo se extiende a drones civiles y comerciales en un radio que las autoridades precisarán en los próximos comunicados.
Como antecedente, en Colombia los carros bomba han sido un recurso usado por grupos como el extinto M-19, las disidencias de las Farc y el Eln, así como por redes del narcotráfico. Esa historia explica que los protocolos de posesión se hayan vuelto cada vez más estrictos desde los años 2000, con cierre de vías, francotiradores en techos y anillos de seguridad concéntricos.
Por ahora, las autoridades no han reportado amenazas específicas contra la ceremonia en Cali. El llamado es a mantener la alerta y a confiar los reportes a las líneas oficiales, en medio de un operativo que se perfila como uno de los más robustos de los últimos años para una jornada de transmisión de mando.
