El Ministerio de Agricultura de Colombia decidió frenar la compra de tierras y avanza en un recorte estimado de 10.000 contratos como parte de la preparación del presupuesto para 2027. Según Infobae, la decisión apunta a redistribuir los recursos de la cartera y a reducir el peso del gasto operativo dentro de su estructura financiera.
La compra de tierras ha sido durante años una de las herramientas centrales de la política agraria del país. A través de este mecanismo, el Estado adquiere predios para entregarlos a campesinos sin tierra o con tierra insuficiente, en el marco de programas de formalización y acceso a la propiedad rural. La suspensión de nuevas adquisiciones marca un cambio de rumbo en esa estrategia.
De forma paralela, el Ministerio revisa los compromisos pendientes por la adquisición de predios durante el Gobierno anterior. El propósito es determinar el estado real de cada negociación, los recursos comprometidos y la situación de los procesos en curso, antes de asumir nuevos gastos en esta misma línea.
El recorte de cerca de 10.000 contratos para 2027 se enmarca en una reorientación general del presupuesto. La idea es liberar recursos que hoy se destinan a nóminas, contratistas y funcionamiento, y canalizarlos hacia esquemas de financiación para productores del campo. Infobae señala que la meta es fortalecer esos mecanismos de crédito, asistencia técnica o subsidios que llegan directamente al agricultor.
La medida tiene implicaciones directas sobre los trabajadores contratados por la cartera. Un recorte de esa magnitud, si se confirma en el proyecto presupuestal, puede traducirse en la no renovación de contratos que hoy cumplen funciones administrativas, técnicas o de apoyo en distintas dependencias del Ministerio.
Para los productores agropecuarios, la promesa es acceder a más recursos frescos mediante líneas de financiación. Sin embargo, el congelamiento de la compra de tierras podría afectar a comunidades rurales que esperaban la entrega de predios o la culminación de procesos iniciados en el Gobierno anterior.
El presupuesto general de la Nación para 2027 deberá pasar por el trámite ante el Congreso, donde el Ministerio de Hacienda presentará la propuesta global. El Ministerio de Agricultura, en cualquier caso, ya empezó a ajustar sus prioridades internas, según lo reportado por Infobae.
Quedan varios puntos por definir. Aún no se conoce el listado de contratos que se dejarán de renovar, ni el impacto fiscal exacto de la medida. Tampoco se ha precisado cuánto se reasignará a los mecanismos de financiación ni el calendario para retomar, modificar o cancelar los compromisos de compra de tierras heredados de la administración anterior.
