El Ministerio de Ambiente anunció un conjunto de decisiones orientadas a lo que denominó desarrollo regenerativo, un esquema que pretende compatibilizar la conservación de los ecosistemas con la ejecución de proyectos productivos en Colombia. Así lo consignó Infobae en su reporte sobre los anuncios del titular de la cartera, identificado como ministro Arjona.
Durante el sumario de planes, Arjona explicó que las recientes decisiones se fundamentan en análisis científicos. La idea, según lo expuesto, es que la regulación ambiental no se convierta en un obstáculo para inversiones que el Gobierno considera estratégicas, al tiempo que se mantienen los estándares de protección de la biodiversidad y los recursos naturales.
La estrategia llega en un momento en el que distintos sectores económicos han reclamado celeridad en los trámites ambientales. Proyectos de infraestructura, energía y agroindustria han enfrentado demoras en licencias y permisos, lo que ha generado fricciones entre inversionistas, comunidades y autoridades regionales.
Desde la cartera se planteó que el desarrollo regenerativo parte de reconocer que la recuperación de los ecosistemas puede ir de la mano con la actividad económica. Esto supone, en la práctica, evaluar caso por caso los impactos ambientales y simplificar procedimientos administrativos, sin que ello implique, según el ministro, relajar los criterios técnicos.
El anuncio también puso sobre la mesa el papel de las corporaciones autónomas regionales, entidades que en Colombia ejercen la autoridad ambiental en sus jurisdicciones. Cualquier ajuste en los criterios de evaluación de proyectos implica un proceso de articulación con esos entes descentralizados, que tienen autonomía para expedir o negar permisos.
Para las comunidades locales, el enfoque abre interrogantes sobre cómo se garantizarán los mecanismos de consulta previa y participación ciudadana, exigidos por la legislación colombiana cuando un proyecto afecta territorios colectivos o áreas de importancia ambiental. La cartera no presentó, en esta oportunidad, un detalle de los proyectos puntuales que se desbloquearán.
Organizaciones ambientales han pedido en otras ocasiones que la reactivación económica no se traduzca en una flexibilización de los estándares ambientales. El Ministerio, por su parte, insistió en que los análisis científicos son la base de las decisiones y que el objetivo es doblegar la curva de pérdida de biodiversidad mientras se promueven inversiones que generen empleo y riqueza.
Entre los pendientes figura la publicación de los actos administrativos específicos que materializan los anuncios. También queda por definirse la manera en que se medirán los resultados del enfoque regenerativo, es decir, qué indicadores permitirán saber si la estrategia cumple su promesa de conciliar conservación y desarrollo sin sacrificar ninguna de las dos metas.
La presentación de estos planes marca, en todo caso, una señal de prioridad dentro de la agenda del Gobierno nacional en materia ambiental. La forma en que se traduzcan en decisiones concretas durante los próximos meses será determinante para medir la efectividad del nuevo enfoque.
