El Ministerio de Transporte eliminó el permiso especial que debían tramitar los vehículos de servicio individual, taxis, para trasladar usuarios entre municipios colindantes. Hasta ahora, ese requisito funcionaba como una traba administrativa para los conductores del sector.
La decisión quedó formalizada en una resolución de la cartera de Transporte, según informó Infobae. Con el cambio, los taxistas podrán recoger pasajeros en un municipio y dejarlos en otro sin necesidad de pedir autorización previa ante la autoridad de destino.
La norma mantiene una excepción importante. El municipio receptor podrá fijar restricciones a la operación de estos vehículos, pero solo si las respalda con estudios técnicos de oferta y demanda que demuestren afectaciones al servicio local de transporte.
Para los taxistas, la medida representa un alivio operativo. Les permite ampliar su zona de trabajo sin costos ni tiempos adicionales de tramitología, lo que en la práctica se traduce en más opciones de carrera para los conductores y mayor disponibilidad de vehículos para los usuarios en zonas limítrofes.
En Colombia, la regulación del transporte público individual es compartida entre el Ministerio de Transporte, que dicta las políticas generales, y las autoridades locales, que regulan la operación en cada municipio. Este esquema ha generado históricamente fricciones cuando un taxista de un municipio atiende usuarios en otro y se cruza con el radio de acción de los taxis locales.
La posibilidad de restringir la entrada de taxis foráneos sigue abierta. Alcaldías y secretarías de Transporte municipales conservan la potestad de limitar la operación, siempre que motiven la decisión con datos concretos sobre saturación del servicio o impacto en los taxistas del lugar.
Para los usuarios, el efecto más visible podría ser la reducción de tiempos de espera en municipios pequeños donde la oferta de taxis es limitada, pues conductores de localidades vecinas podrán atender solicitudes sin trámite previo.
La medida se conoce en un contexto de discusión nacional sobre la modernización del transporte público y la competencia con plataformas digitales de movilidad. Sectores del taxi venían reclamado mayor flexibilidad operativa para competir en igualdad de condiciones.
Por ahora, el Ministerio no publicó los detalles técnicos sobre los plazos de transición ni sobre la forma en que se coordinará con las autoridades locales la aplicación de las restricciones basadas en estudios. Ese será el siguiente paso para medir el impacto real de la decisión.
