La ministra de Salud, Ana María Vesga, formuló denuncias por actos de corrupción que, según ella, tuvieron lugar durante el gobierno de Gustavo Petro. El exministro de la cartera, Guillermo Alfonso Jaramillo, respondió públicamente a los señalamientos, según registró el portal Infobae.
En su defensa, Jaramillo aseguró que la brecha de 2,9 billones de pesos sin ejecutar responde al ciclo ordinario de giros que dependen del Ministerio de Hacienda. Indicó que esos recursos no corresponden a decisiones discrecionales del Ministerio de Salud, sino a un flujo presupuestal sujeto a la programación financiera del Estado.
El exministro agregó que los hallazgos contables señalados por la Contraloría ya estaban cobijados por un plan de mejoramiento suscrito de manera formal antes del empalme con el nuevo gobierno. Ese plan, explicó, es el instrumento que las entidades utilizan para corregir observaciones de los organismos de control dentro de los plazos establecidos.
La denuncia de la ministra Vesga se inscribe en el proceso de empalme entre la administración saliente y el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. El sector salud arrastra cuestionamientos de años por problemas de flujo de recursos, demoras en giros a hospitales y deudas con proveedores, temas que suelen aparecer en los reportes de la Contraloría General.
El Ministerio de Salud es una de las carteras con mayor presupuesto del Estado colombiano, pues administra los recursos del sistema de salud contributivo y subsidiado, las transferencias para hospitales públicos y los programas de promoción y prevención. Por eso, cualquier señalamiento sobre el manejo de esos fondos genera atención inmediata de los entes de control y de la opinión pública.
La Contraloría General de la República tiene la función de vigilar el uso de los recursos públicos y emitir hallazgos con responsabilidades fiscales, disciplinarias o penales cuando detecta irregularidades. Cuando una entidad suscribe un plan de mejoramiento, se compromete a subsanar las observaciones en un tiempo determinado, bajo seguimiento del organismo de control.
De acuerdo con la versión divulgada por Infobae, la respuesta de Jaramillo se centró en dos puntos: la naturaleza técnica del giro de recursos y la existencia previa de un plan de mejoramiento. La ministra Vesga, por su parte, no se pronunció sobre el plan y mantuvo su denuncia inicial, lo que deja abierta la discusión pública sobre lo ocurrido en el sector durante el gobierno anterior.
Queda por conocer si la Contraloría abrirá nuevas indagaciones sobre los hechos denunciados, si el Ministerio Público asumirá el caso y si la cartera de salud presentará un informe detallado sobre los recursos observados. La ciudadanía espera claridad sobre el destino de los dineros públicos destinados a la atención en salud.
