La Ministra del Deporte, Juliana Gutiérrez, salió al paso de las críticas por el bajo presupuesto que tendrá su cartera en 2027. En declaraciones recogidas por Infobae, la funcionaria aseguró que los deportistas colombianos siguen siendo importantes para el gobierno y que se seguirán apoyando a pesar de la reducción de los recursos.
Gutiérrez vinculó la decisión directamente con la política de austeridad de la administración de Abelardo de la Espriella. Según la ministra, el recorte responde a la necesidad de cuidar las finanzas del país, una línea argumental que el gobierno nacional ha empleado en otras dependencias con ajustes similares en el Presupuesto General de la Nación.
El Ministerio del Deporte es la entidad encargada de formular y ejecutar la política pública para la actividad física, la recreación y el alto rendimiento en Colombia. Desde allí se financian programas de formación deportiva, los apoyos a federaciones nacionales, la preparación de atletas para ciclos olímpicos y mundiales, y los Juegos Deportivos Nacionales, entre otras iniciativas.
En los últimos años, el presupuesto del sector deporte ha sido objeto de debate entre las propias federaciones, los atletas y el Congreso. Sectores del deporte de alto rendimiento han reclamado en distintas oportunidades mayor inversión para garantizar la preparación de los deportistas de cara a competencias internacionales, donde Colombia tiene presencia regular en disciplinas como el ciclismo, el atletismo, el levantamiento de pesas y el fútbol.
Aunque la ministra no descartó respaldos, el dato concreto que dejó la jornada fue que la cartera operará en 2027 con un presupuesto inferior. Esa sola cifra encendió las alertas en el sector, porque la planeación de los ciclos deportivos, los viajes de preparación, los centros de alto rendimiento y los estímulos económicos a los atletas dependen en buena parte de los recursos que asigna el Ministerio.
La afirmación de Gutiérrez apunta a un equilibrio difícil: por un lado, mantener la prioridad declarada hacia los deportistas; por el otro, ajustar el gasto en un Ministerio que, según el criterio del gobierno, debe alinearse con el esfuerzo general de contención fiscal. La tensión entre ambos objetivos es lo que las organizaciones deportivas y los propios atletas estarán midiendo en los próximos meses.
El debate también llega al Congreso, donde se discute el Presupuesto General de la Nación para la vigencia 2027. En ese trámite, los parlamentarios pueden proponer modificaciones, traslados o incrementos sectoriales. El Ministerio del Deporte suele ser uno de los capítulos sensibles por su visibilidad social y por el vínculo directo con los resultados olímpicos y mundiales.
Queda por verse cómo se traducirá en la práctica la promesa de apoyo a los atletas. Las próximas decisiones del Ministerio, la respuesta de las federaciones y los ajustes que eventualmente introduzca el Congreso serán la prueba de si la política de austeridad se compensa con mecanismos alternativos de financiación o si, por el contrario, el deporte colombiano enfrenta un año de menores recursos en medio de un calendario competitivo exigente.
