La reunión entre el ministro de Agricultura designado y la junta directiva de Asbama se realizó en Barranquilla, sede natural de la agremiación que agrupa a los productores de banano de exportación del Caribe colombiano. Según la información publicada por Infobae, el encuentro dejó una agenda de trabajo con cinco líneas concretas que se ejecutarán en el próximo cuatrienio.
El primer eje de la agenda apunta a modernizar los sistemas de riego, un tema crítico en una región donde la disponibilidad de agua depende de los ciclos climáticos y de la infraestructura de los distritos de adecuación de tierras. La falta de riego tecnificado ha sido señalada de manera recurrente por los productores como uno de los cuellos de botella para mantener la productividad y cumplir los estándares de los mercados internacionales.
El segundo frente es el acceso al crédito. Los pequeños y medianos cultivadores de banano suelen financiarse a través de la banca comercial y de líneas redesccontadas por Finagro, pero en los últimos ciclos los productores han reportado mayores exigencias de garantías y tasas de interés que presionan los costos de operación. Ampliar y simplificar esas líneas figura como una de las prioridades acordadas.
Como tercer punto, el plan contempla fortalecer el seguro agropecuario. Colombia cuenta con un esquema de incentivos al seguro que administra la Comisión Nacional de Crédito Agropecuario, aunque la penetración entre los pequeños productores sigue siendo baja. Una mayor cobertura ayudaría a mitigar los efectos de eventos climáticos y de plagas, riesgos que en el pasado han generado pérdidas significativas en la zona bananera.
El cuarto eje se refiere a las vías terciarias, es decir, la red de carreteras que comunica las fincas con los puertos y centros de acopio. En el Magdalena y La Guajira, el deterioro de estos caminos encarece el transporte de la fruta, afecta la calidad y reduce la competitividad frente a países como Ecuador y Costa Rica. La intervención de estos corredores es una solicitud histórica de la agroindustria del banano.
El quinto componente está dirigido de forma específica a los pequeños productores, un segmento que convive con los grandes exportadores dentro de la misma cadena. La agenda no detalla aún los instrumentos concretos, pero Asbama y la cartera agrícola coincidieron en que las medidas de apoyo deben llegar con énfasis a quienes tienen menos escala y menor capacidad de inversión.
Desde el punto de vista económico, el banano de exportación es uno de los principales renglones agrícolas del país, junto con el café, las flores y el aceite de palma. Genera una cantidad significativa de empleo directo en las zonas productoras del Caribe y representa un volumen importante de las exportaciones agrícolas no tradicionales, por lo que cualquier ajuste en la política sectorial tiene efectos sobre la balanza comercial y sobre el empleo rural.
La Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira es el gremio que representa a los productores de la fruta en esa región, con una tradición de interlocución con el Gobierno nacional en materia de sanidad vegetal, mercados y crédito. Los acuerdos de este tipo suelen traducirse después en mesas técnicas, en modificaciones a líneas de crédito o en inversiones específicas del Ministerio de Agricultura y sus entidades adscritas.
Queda pendiente conocer el detalle de cada uno de los compromisos, los cronogramas y los recursos asignados. También se esperan pronunciamientos de otras regiones productoras, como Urabá, que tiene su propia agremiación y que enfrenta problemáticas similares. La reunión en Barranquilla marca el inicio de una etapa de seguimiento a estos cinco ejes durante los próximos cuatro años.
La fuente de esta información es el reporte publicado por Infobae sobre el encuentro entre el ministro de Agricultura designado y Asbama en Barranquilla.
