El general retirado Jorge Eduardo Mora López dialogó con Noticias RCN sobre las acciones que pondrá en marcha apenas comience su gestión como ministro de Defensa. En esa conversación, el funcionario designado sostuvo que las disidencias de las Farc encabezadas por alias Mordisco serán el grupo armado al que más combatirá durante su paso por la cartera, según reportó NTN24.
Mora López justificó esa prioridad con una frase directa: son las que más han hecho daño. Con esa expresión, el ministro designado enmarcó su enfoque de seguridad en la lucha contra una de las disidencias más activas del país, que ha mantenido presencia en varias regiones y ha sido objeto de operaciones militares y de investigación por parte de las autoridades colombianas.
El Ministerio de Defensa es la cartera encargada de formular y ejecutar la política de seguridad y defensa nacional, dirigir las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, y coordinar la respuesta del Estado frente a las amenazas internas y externas. Por tradición, quien ocupa ese despacho suele ser un uniformado de alto rango, como es el caso del general Mora López, cuya trayectoria lo llevó al retiro antes de su designación.
La designación de un general retirado como ministro suele leerse como una señal de la prioridad que el gobierno le otorga al orden público y a la conducción de la fuerza pública. En el contexto colombiano, las disidencias de las Farc han sido un tema recurrente de la agenda de seguridad, tanto por su capacidad operativa como por los desafíos que representan para la estabilidad territorial.
La estructura señalada por el ministro designado, conocida públicamente como las disidencias de Mordisco, ha sido vinculada por el Estado colombiano a actividades de narcotráfico, minería ilegal y reclutamiento, entre otros delitos. Su combate ha exigido operativos conjuntos del Ejército, la Policía y la Fiscalía, y ha concentrado buena parte de los recursos de inteligencia militar en los últimos años.
Para los ciudadanos, el anuncio implica que la estrategia de seguridad durante esta gestión ministerial pondrá el acento en una sola organización, lo que puede traducirse en un despliegue diferenciado de tropas y operativos en las zonas donde esa estructura tiene influencia. Departamentos como Caquetá, Guaviare, Meta y Putumayo suelen aparecer en los reportes de presencia de estas disidencias.
La entrevista con Noticias RCN no incluyó, según el extracto disponible, detalles puntuales sobre fechas, montos o unidades específicas que se vayan a destinar a esa ofensiva. Tampoco se conocieron reacciones formales de otros grupos armados, de organizaciones de derechos humanos o de voceros regionales, que suelen pronunciarse cuando se anuncia un giro en la política de seguridad.
Lo que queda en el aire es cómo se articulará esa prioridad con el resto de la agenda de defensa, que incluye el seguimiento a otros grupos armados, la protección de líderes sociales, la lucha contra el narcotráfico y la seguridad en las fronteras. El Ministerio tendrá que definir si esa lucha focalizada se complementará con una estrategia más amplia o si se convierte en el eje rector de toda la cartera.
La posesión del nuevo ministro y la presentación oficial de su plan de trabajo ante el Congreso y ante la opinión pública serán los próximos hitos que permitirán conocer el alcance concreto de sus declaraciones. Hasta entonces, lo dicho en la entrevista funciona como una declaración de intenciones sobre el rumbo que tomará la política de seguridad en el corto plazo.
