El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, reveló que el gobierno de Abelardo de la Espriella aplicará un recorte millonario al rubro de salud dentro de su plan de ajuste fiscal. El anuncio se produjo en el marco de las primeras definiciones económicas del nuevo gobierno, según reportó Infobae.
Gómez Martínez sostuvo que "la única manera de resolver en el mediano plazo el problema fiscal que tenemos, que es muy grave, es con un mayor crecimiento económico". Con esa frase, el jefe de la cartera económica enmarcó el recorte como parte de una estrategia orientada a dinamizar la actividad productiva y, con ello, aumentar los ingresos del Estado.
El sector salud es uno de los más sensibles del gasto público colombiano. A través de él se financian hospitales públicos, el régimen contributivo y subsidiado, los medicamentos incluidos en el Plan de Beneficios y los programas de promoción y prevención que llegan a millones de ciudadanos en todo el país.
Un recorte en este rubro suele traducirse en ajustes a las transferencias a las EPS, demoras en pagos a prestadores, limitaciones en la contratación de personal sanitario y restricciones en la adquisición de insumos. Sectores gremiales y asociaciones de pacientes suelen reaccionar de inmediato ante este tipo de decisiones, por el impacto directo en la atención.
El problema fiscal que enfrenta Colombia es de vieja data. Gobiernos anteriores han recurrido a recortes similares, a reformas tributarias y a modificaciones al sistema de salud para intentar cerrar la brecha entre ingresos y gastos. La discusión sobre cómo equilibrar las cuentas sin deteriorar servicios esenciales ha sido una constante en el debate económico nacional.
Desde el Ministerio de Hacienda, la apuesta parece ser que un mayor crecimiento económico eleve la recaudación y permita, con el tiempo, recuperar el margen de inversión social. Sin embargo, los analistas suelen advertir que las políticas de austeridad pueden tener efectos contracíclicos si la economía entra en desaceleración.
La magnitud exacta del recorte y los rubros específicos dentro del sistema de salud que se verán afectados todavía están por definirse. Se espera que en los próximos días el Ministerio de Hacienda publique los detalles del ajuste y los ministerios de Salud y de Protección Social expliquen cómo se mitigará el impacto en los usuarios.
El anuncio abre un nuevo capítulo en la relación entre el gobierno entrante y los actores del sistema de salud. Gobernadores, alcaldes, EPS, hospitales y veedurías ciudadanas estarán atentos a los decretos y resoluciones que materialicen el recorte, y a las eventuales demandas o recursos legales que puedan presentarse.
Por ahora, queda pendiente la reacción del Congreso, donde las comisiones económicas y las comisiones séptimas suelen citar a los ministros para discutir los ajustes al Presupuesto General de la Nación. También se conocerán en las próximas semanas las posturas de los gremios médicos y de los pacientes frente a la decisión.
