El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, reveló que el equipo de empalme del presidente Abelardo de la Espriella pidió frenar el programa Colombia Solar. Según el propio funcionario, la solicitud llegó durante el proceso de transición entre el Gobierno saliente de Gustavo Petro y el nuevo mandato que comienza el 7 de agosto.
Palma expresó su extrañeza por la petición y aseguró que la ejecución de los contratos ya firmados continuará hasta el final del periodo actual. El ministro recordó que el Gobierno Petro termina funciones el próximo 6 de agosto, por lo que cualquier decisión de fondo sobre esos compromisos quedará en manos de la nueva administración.
Colombia Solar es una de las iniciativas bandera del Ministerio de Minas en materia de transición energética. El programa busca promover la instalación de sistemas de generación fotovoltaica en hogares, comercios y entidades públicas, con el objetivo de diversificar la matriz eléctrica y reducir la dependencia de fuentes hídricas y térmicas.
La estrategia se inscribe en la política de transición energética que el Gobierno Petro impulsó desde 2022, junto con la reforma al sistema de regalías y la promoción de comunidades energéticas. En los últimos años, el programa permitió la asignación de incentivos para proyectos solares en varias regiones del país.
De acuerdo con lo expresado por Palma, la petición del equipo de empalme no ha derivado en una suspensión formal de los contratos. Los operadores y beneficiarios que ya suscribieron acuerdos con el Ministerio mantendrán la ejecución prevista hasta que concluya el periodo presidencial de Petro.
El empalme entre gobiernos es un procedimiento habitual en Colombia mediante el cual los equipos de la administración entrante y la saliente revisan el estado de los programas, los contratos y los proyectos en curso. La transición se realiza con base en la Ley 152 de 1994 y en los protocolos de la Presidencia, aunque la naturaleza de cada empalme varía según el gobierno.
Los pronunciamientos del ministro ocurren en un momento sensible para el sector eléctrico colombiano. El país enfrenta debates sobre la confiabilidad del sistema, el impacto del fenómeno de El Niño en los embalses y los retrasos en obras de transmisión. Detener o ralentizar proyectos de generación distribuida podría reabrir la discusión sobre la velocidad de la transición energética.
Para los usuarios y pequeños generadores, el eventual frenazo del programa implicaría revisar cronogramas, procesos de inscripción y asignación de cupos. Muchos de los proyectos dependen de incentivos presupuestales que se tramitan a través del Ministerio y de entidades adscritas como el IPSE y la UPME.
La nueva administración, que encabezará Abelardo de la Espriella a partir del 7 de agosto, tendrá la palabra final sobre el rumbo de Colombia Solar. Por ahora, según lo expresado por Palma, la ejecución de los contratos vigentes seguirá su curso hasta el último día del gobierno actual, y la continuidad o ajuste del programa dependerá de las decisiones que tome el nuevo gabinete ministerial.
La información sobre esta solicitud fue divulgada por el propio ministro en declaraciones recogidas por Infobae. Hasta el momento, el equipo de empalme del gobierno entrante no se ha pronunciado de manera pública sobre el contenido específico de la petición ni sobre el futuro del programa.
