Mauricio Gómez Amín, ministro designado de Comercio, informó que la administración del presidente Abelardo de la Espriella abrirá una nueva etapa de negociaciones comerciales internacionales. El anuncio fue realizado durante sus primeras declaraciones públicas tras su designación, según reportó La Razón.
El funcionario confirmó que entre los destinos prioritarios están Emiratos Árabes Unidos y El Salvador. También señaló que se buscará reactivar la negociación con Japón, un proceso que llevaba varios años sin avances concretos desde la administración anterior.
Gómez Amín enmarcó la estrategia dentro del objetivo de diversificar los mercados para las exportaciones colombianas y atraer inversión extranjera. En su intervención explicó que el país necesita reducir la dependencia de un número reducido de socios comerciales y abrir nuevas puertas en Asia y Medio Oriente.
La apertura hacia Emiratos Árabes Unidos representa un giro hacia un mercado de alto poder adquisitivo y con creciente demanda de productos agroalimentarios, un sector en el que Colombia tiene capacidad de oferta. La negociación con ese país no había sido priorizada en los últimos años, según el contexto general de la política comercial.
En el caso de Japón, la reactivación de la mesa busca retomar un diálogo técnico que estuvo pausado. Japón es una de las economías más grandes del mundo y mantiene estándares sanitarios y técnicos exigentes, lo que convierte cualquier eventual acuerdo en un proceso de largo plazo y de alta exigencia regulatoria.
Con El Salvador, la relación comercial ya existe, pero el anuncio apunta a profundizarlo mediante un acuerdo más amplio. Centroamérica es un destino natural para productos colombianos por la cercanía geográfica y los acuerdos de integración regional vigentes.
Para los exportadores colombianos, la apertura de nuevas mesas significa la posibilidad de acceder a mercados con menor competencia relativa y con condiciones arancelarias más favorables. Sin embargo, los acuerdos comerciales suelen tardar años en concretarse y requieren aprobación legislativa.
El Ministerio de Comercio será la entidad encargada de coordinar las mesas técnicas y de designar a los negociadores. También deberá articularse con la Cancillería y con los ministerios sectoriales, como Agricultura y Hacienda, para evaluar el impacto fiscal y productivo de cada eventual acuerdo.
Como siguiente paso, se espera que el equipo designado por Gómez Amín presente un cronograma de trabajo y defina las rondas iniciales de negociación con cada uno de los tres países anunciados. Hasta ahora no se han detallado fechas ni productos priorizados en la agenda.
