Un ministro del gobierno de Abelardo De La Espriella publicó en sus redes sociales un video con un discurso del propio presidente que rápidamente se volvió viral en Colombia. El extracto fue retomado por el portal Semana, que reconstruyó la historia detrás de la grabación.
El clip, de corta duración, muestra al presidente De La Espriella dirigiéndose a sus seguidores con una pregunta directa: “Aplaudan, ¿por qué no aplauden?”. En cuestión de días, el material acumulaba cientos de miles de reproducciones y, según el reporte, se acerca al millón de visualizaciones en distintas plataformas.
La difusión no ocurrió por un canal oficial de prensa de la Presidencia, sino a través de la publicación personal de un miembro del gabinete. Ese gesto llamó la atención porque suele ser la oficina de comunicaciones del gobierno la que distribuye los registros oficiales de los actos del presidente.
El episodio vuelve a poner el foco en el estilo comunicativo de De La Espriella, un dirigente acostumbrado a interactuar directamente con multitudes en plazas y concentraciones. La frase del video resume esa manera de dirigirse al público: interpelar, provocar respuesta y medir el ánimo de los asistentes en tiempo real.
Para los ciudadanos, la difusión masiva del video tiene una lectura práctica: cualquier persona con acceso a internet puede ver y compartir el momento sin filtros editoriales. También evidencia cómo los miembros del gabinete usan sus cuentas personales como altavoz adicional de los mensajes del presidente.
Desde el punto de vista institucional, el hecho abre interrogantes sobre los límites entre la difusión oficial y la militancia digital de los funcionarios. En Colombia, el Código Disciplinario Único y las normas de la Función Pública establecen reglas de imparcialidad y uso adecuado de los recursos públicos, que incluyen los canales oficiales y el tiempo de los servidores.
Las reacciones en redes no se hicieron esperar. Usuarios cuestionaron si la publicación del ministro buscaba amplificar la figura presidencial con recursos del Estado o si se trataba de un gesto meramente personal. Otros celebraron el tono directo del presidente y compartieron el video como muestra de cercanía con la gente.
Por ahora, ni la Presidencia ni el ministerio involucrado han emitido un pronunciamiento público distinto al video mismo, según el reporte de Semana. El caso queda a la espera de reacciones oficiales de voceros del gobierno y de eventuales pronunciamientos de la oposición o de organismos de control.
Lo que sí es verificable es el dato central del reporte: el video, publicado por un ministro, ya se acerca al millón de visualizaciones, lo que lo convierte en uno de los momentos digitales más comentados del actual gobierno en lo corrido de su gestión.
