El gabinete del presidente electo Abelardo De La Espriella se pronunció de manera conjunta para responder a los señalamientos que el saliente Gustavo Petro dirigió contra el nuevo Gobierno. Según reportó NTN24, los ministros cerraron filas en torno a De La Espriella y dejaron clara su postura institucional frente al conflicto político abierto.
En el centro del mensaje está la frase "resistencia constitucional", que el gabinete invocó como el camino para defender el mandato que se inicia. La expresión, cargada de peso jurídico y político, fue elegida por los ministros para enmarcar lo que consideran una respuesta legítima frente a los ataques del Gobierno saliente.
Los ministros también fijaron el tono sobre cómo entienden su propia gestión. "El nuevo Gobierno no se construirá desde los escritorios de Bogotá, sino de cara a los ciudadanos y en cada región de Colombia", afirmaron en el pronunciamiento recogido por NTN24.
El respaldo coincide con una transición de poderes que ha estado atravesada por tensiones. Petro, al término de su mandato, ha mantenido una postura confrontativa hacia la administración entrante, lo que ha elevado la presión política sobre el nuevo equipo ministerial antes incluso de su posesión.
La declaración conjunta busca, según el reporte de NTN24, marcar una línea unificada del gabinete frente al expresidente. Al hablar con una sola voz, los ministros cerraron el espacio a desmarques individuales y reafirmaron la cohesión del equipo alrededor de De La Espriella.
Para la ciudadanía, el episodio anticipa un inicio de Gobierno en el que la relación con el presidente saliente y su sector político estará marcada por la confrontación abierta, no por una transición pactada. Cada decisión del nuevo Ejecutivo será leída en clave del choque entre las dos orillas.
Institucionalmente, la invocación a la "resistencia constitucional" plantea un debate sobre los límites entre la defensa del mandato y la confrontación política. Los ministros optaron por encuadrar su respuesta en el terreno del ordenamiento vigente, un mensaje dirigido tanto a la opinión pública como al propio Petro.
Queda por ver cómo se traduce ese llamado en acciones concretas durante las primeras semanas de gestión. La cohesión mostrada en el pronunciamiento será puesta a prueba con el calendario legislativo, la composición de las altas cortes y los primeros nombramientos del nuevo Gobierno, escenarios donde las fricciones suelen intensificarse.
La escena política colombiana llega así al cambio de mando con dos bloques definidos y con el nuevo gabinete mostrando que responderá a las críticas de Petro no desde el silencio, sino desde la arena que dice dominar: la constitucional.
