El movimiento político fundado por el excandidato presidencial Sergio Fajardo reaccionó al más reciente pronunciamiento del Consejo Nacional Electoral sobre el proceso presidencial y reconoció que el organismo declaró a Abelardo De La Espriella como presidente electo de Colombia, según reportó la Revista Semana.
En su mensaje, la agrupación recordó un principio central del sistema político colombiano: en Colombia el poder se gana en las urnas. Con esa frase, el movimiento buscó enmarcar el reconocimiento en la vía institucional del voto, el mismo canal que usó Fajardo cuando aspiró a la Presidencia en 2018 y en 2022.
El Consejo Nacional Electoral es la autoridad encargada de vigilar la financiación de las campañas, inscribir candidatos y certificar los resultados electorales en lo que compete a su competencia. Una declaración formal del CNE sobre un presidente electo suele producirse tras el escrutinio general y la consolidación de las actas que llegan de los puestos de votación de todo el país.
El reconocimiento del movimiento de Fajardo se suma al cúmulo de pronunciamientos de distintas fuerzas políticas que, una vez conocido el resultado oficial, aceptan al ganador de la jornada. Esa dinámica hace parte de la tradición de traspaso pacífico del poder que distingue a Colombia desde el regreso a la democracia en 1958.
Para la ciudadanía, este tipo de pronunciamientos tiene un efecto práctico: refuerza la legitimidad del resultado frente a eventuales cuestionamientos y le transmite a la opinión pública que las diferentes orillas políticas aceptan el veredicto de las urnas, más allá de las distancias ideológicas que puedan existir.
El movimiento de Fajardo, de carácter independiente y con presencia en regiones como Antioquia, se ha caracterizado por mantener una línea crítica frente a los partidos tradicionales, pero al mismo tiempo por acatar los resultados electorales como vía legítima para acceder al poder y para entregarlo.
Con la declaración del CNE y el reconocimiento de esta colectividad, el proceso de transición hacia el nuevo gobierno entra en una etapa de formalización institucional, que incluye la coordinación entre el equipo entrante y la administración saliente para los temas logísticos de empalme y transmisión de mando.
Queda pendiente la fecha y los detalles del proceso de empalme entre el actual gobierno y el equipo del presidente electo Abelardo De La Espriella, así como los actos oficiales de posesión que marcarán el inicio formal del nuevo período presidencial en Colombia.
