Carlos Suárez, director estratégico de la campaña que llevó a Abelardo de la Espriella a la Presidencia, concedió una entrevista en la que describe el origen y la consolidación del proyecto. Según el extracto publicado por El País, el estratega resume el espíritu de la campaña con una frase: "Nadie nos vio venir", con la que retrata el carácter inesperado del resultado electoral.
De acuerdo con la entrevista, todo arrancó con una petición publicada en redes sociales. Esa solicitud, difundida en plataformas digitales, funcionó como semilla de una candidatura que luego se articuló en equipos de trabajo, propuestas y una estructura territorial. Suárez sostiene que la movilización inicial no provino de los partidos tradicionales, sino de ciudadanos que se conectaron con el mensaje de De la Espriella.
El estratega también aborda la relación con los "dinosaurios" de la política, término que usa para referirse a figuras y estructuras partidistas con larga trayectoria. En sus declaraciones, defiende la independencia del proyecto frente a esos sectores y asegura que su equipo construyó la campaña al margen de las maquinarias convencionales, apoyándose en comunicación digital y en organización ciudadana.
El País reseña que Suárez detalla "los secretos" de la victoria, aunque el extracto no reproduce cifras concretas de votos, presupuestos de campaña ni fechas específicas de la jornada electoral. El énfasis de la entrevista, según la nota, recae en la narrativa del equipo, en su metodología de trabajo y en el papel de la conversación digital como herramienta de convocatoria.
La campaña de Abelardo de la Espriella se inscribió en la competencia presidencial colombiana, un proceso en el que confluyen múltiples fuerzas políticas y donde el uso de redes sociales se volvió un componente habitual de las estrategias electorales. El caso relatado por Suárez se suma a la lista de campañas que, en los últimos años, apostaron por la viralización de mensajes como eje de visibilidad, un modelo que ha sido analizado por politólogos y consultorías.
Para la ciudadanía, la entrevista aporta una mirada interna sobre cómo se articuló la operación que condujo a De la Espriella a la Casa de Nariño. Suárez atribuye el resultado a la constancia del equipo, a la lectura de demandas ciudadanas y a una narrativa coherente, elementos que, según su versión, distinguieron al proyecto de los esquemas tradicionales.
En el tramo de la entrevista dedicado a las tensiones políticas, Suárez señala que sectores tradicionales intentaron frenar la candidatura, aunque el extracto no precisa nombres ni episodios puntuales. El estratega plantea que la respuesta fue seguir trabajando con la misma metodología, sin entrar en confrontaciones directas con esos actores.
Queda pendiente conocer, en próximos espacios públicos del equipo, detalles sobre la transición entre el cierre de campaña y el inicio del gobierno, así como los nombres que integrarán el gabinete y las primeras líneas de acción del nuevo Ejecutivo. La entrevista publicada por El País se centra en la fase de campaña y deja abierta la expectativa sobre el rumbo de la administración.
El relato de Suárez refuerza una tesis repetida por distintos analistas en Colombia: las campañas contemporáneas requieren una mezcla de presencia territorial y dominio de plataformas digitales. Su testimonio, según la nota, se apoya en la convicción de que una petición ciudadana en redes puede transformarse en un movimiento nacional cuando se acompaña de organización y mensaje claro.
