El presidente Abelardo De La Espriella rechazó públicamente el paro armado que las Autodefensas de la Sierra convocaron en la Sierra Nevada de Santa Marta. La restricción de movilidad fue ordenada por ese grupo armado tras la baja en combate de alias 'Cholo', identificado como su segundo cabecilla, según informó El Tiempo.
De acuerdo con el reporte periodístico, el operativo en el que cayó alias 'Cholo' se desarrolló en la Sierra Nevada de Santa Marta, una región montañosa del Caribe colombiano habitada por comunidades campesinas, pueblos indígenas como los kogui, arhuaco, wiwa y kankuamo, y por una población urbana creciente en sus municipios. La zona ha sido escenario recurrente de disputas entre organizaciones armadas por el control territorial y de actividades ilícitas.
El pronunciamiento presidencial se conoce en un contexto de presión creciente de las Autodefensas de la Sierra sobre la población civil. Los paros armados son una herramienta de coerción que esos grupos han utilizado en el pasado en distintas regiones del país para restringir la circulación de personas y el transporte de alimentos, combustibles y bienes, afectando a comerciantes, transportadores y residentes.
La figura de alias 'Cholo' como segundo al mando dentro de las Autodefensas de la Sierra lo ubicaba, según las investigaciones que han circulado sobre esa estructura, como pieza clave en la cadena de mando y en las decisiones que afectan a comunidades enteras. La fuente consultada lo describe como el segundo líder del grupo armado que opera en esa zona.
El rechazo del presidente a la protesta armada se suma al operativo militar y policial que permitió la ubicación y neutralización del cabecilla. Las autoridades no han informado públicamente, en el extracto disponible, sobre posibles capturas adicionales o sobre el nivel de afectación que el paro armado alcanzó en los municipios de la Sierra Nevada.
La decisión de las Autodefensas de declarar paro armado en respuesta a la muerte de un cabecilla plantea un desafío para la seguridad y la convivencia en la región. Cuando un grupo armado limita la libre circulación, los efectos recaen sobre la población civil: comerciantes no pueden abrir, los estudiantes no asisten a clases y las citas médicas se suspenden.
Habitantes de la zona, periodistas locales y defensores de derechos humanos suelen ser los primeros en documentar las consecuencias de este tipo de medidas de hecho. El seguimiento de las próximas horas permitirá establecer si las restricciones se mantienen, se levantan o se extienden a otros municipios de la Sierra Nevada.
La fuente consultada por este observatorio fue El Tiempo, medio que publicó el reporte sobre las declaraciones del presidente De La Espriella y el contexto del paro armado convocado por las Autodefensas de la Sierra. Las afirmaciones atribuidas al mandatario en este artículo provienen de esa publicación.
