El recién posesionado superintendente de Vigilancia y Seguridad Privada se dirigió a los empresarios del sector y a los vigilantes del país con una advertencia frontal. Según la fuente, el funcionario aseguró que hay un cambio en marcha y que no lo permitirá mientras esté al frente de la entidad.
La Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada es la entidad encargada de inspeccionar, vigilar y controlar a las empresas de seguridad privada en Colombia. También supervisa al personal de vigilancia, los servicios comuneros y las empresas transportadoras de valores, entre otras actividades relacionadas.
La declaración se da en un contexto de ajustes al sector, que agrupa a miles de empresas y a cientos de miles de vigilantes en el país. La seguridad privada en Colombia presta servicios en entidades financieras, centros comerciales, conjuntos residenciales, instalaciones industriales y eventos masivos.
Aunque el extracto de la fuente no detalla cuál es el cambio específico que preocupa al superintendente, el tono de la advertencia sugiere una intervención directa sobre las condiciones en que operan las empresas o los trabajadores del sector. La frase 'no lo permitiré' marca una línea de actuación para la superintendencia.
El nuevo superintendente llega al cargo en medio del inicio del gobierno de Abelardo de la Espriella, por lo que sus primeras decisiones se interpretan como señales del rumbo que tomará la vigilancia sobre este sector. Las empresas de seguridad privada quedaron en alerta sobre posibles investigaciones o sanciones.
Para los vigilantes, el pronunciamiento también es relevante porque cualquier ajuste normativo puede modificar requisitos de formación, condiciones laborales, uso de armas o esquemas de contratación. La superintendencia tiene la facultad de imponer multas y de suspender temporalmente la operación de empresas que incumplan la normatividad.
Según la fuente, el superintendente pidió a las empresas del sector acatar la normatividad vigente. El mensaje combina un llamado de atención y un anuncio de mayor rigor en la inspección, dos elementos que suelen anticipar operativos de control más estrictos.
Por ahora, el sector de seguridad privada espera los detalles del cambio al que hizo referencia el superintendente. Las cámaras gremiales y los representantes de los vigilantes suelen pronunciarse cuando se anuncian reformas que pueden afectar los costos de operación o los derechos de los trabajadores del sector.
El gobierno nacional aún no ha publicado un comunicado oficial amplio con las razones del anuncio. La superintendencia tendría que explicar en los próximos días el alcance de la advertencia y si vendrán medidas administrativas adicionales.
