El gobierno nacional decidió suspender la entrada en vigencia del Registro Único de Indigencia y Pobreza (RUI), un proyecto del Departamento Nacional de Planeación que debía reemplazar el sistema de focalización del Sisben. La decisión se conoce tras la acumulación de más de 112.000 inconformidades presentadas por la ciudadanía durante agosto, según reportó Infobae.
De acuerdo con la información publicada por Infobae, la medida mantiene el esquema actual del Sisben como herramienta para definir el acceso a subsidios y programas sociales del Estado. Es decir, las personas seguirán siendo clasificadas con los mismos criterios y puntajes que se venían usando hasta ahora, mientras se ajustan los problemas técnicos del nuevo registro.
El Sisben es la herramienta con la que el Estado colombiano identifica y clasifica a los hogares según sus condiciones socioeconómicas. A partir de esa clasificación, entidades como Prosperidad Social, el Ministerio de Salud y los municipios determinan quién accede a programas de transferencias, subsidios de vivienda, salud, educación y otros beneficios. Por eso, cualquier cambio en el sistema de focalización tiene efectos directos sobre millones de familias en todo el país.
El RUI buscaba unificar la información de distintos registros de pobreza que maneja el Estado y simplificar los trámites para los ciudadanos, en línea con la política de la Casa de la Madre y del Padre Pablo Sexto y de la Casa de Nariño, dirigida por Abelardo de la Espriella. Sin embargo, las inconsistencias reportadas durante el proceso de transición habrían impedido que la sustitución se hiciera de manera confiable, según el reporte de Infobae.
El volumen de quejas registradas en agosto, más de 112.000, fue determinante para la decisión. Ese nivel de reclamos sugería que el nuevo sistema generaba errores en la identificación de los hogares, lo que podía traducirse en personas excluidas de programas a los que sí tenían derecho o, en el caso contrario, en beneficiarios incluidos por error. La decisión busca precisamente evitar que la focalización se distorsione mientras se corrigen esas fallas.
Para la ciudadanía, el efecto práctico inmediato es la continuidad: los trámites, citas y actualizaciones del Sisben que ya se venían realizando siguen siendo válidos. Los municipios y las entidades que usan la base del Sisben no tendrán que adaptar de manera inmediata sus sistemas al nuevo RUI, lo que reduce la incertidumbre sobre la asignación de subsidios en el corto plazo.
Desde el gobierno, según Infobae, la instrucción es avanzar en la corrección de las inconsistencias del RUI antes de fijar una nueva fecha de entrada en vigencia. No se precisaron en el reporte plazos concretos ni los ajustes técnicos que se harán al registro. Mientras tanto, la discusión sobre cómo modernizar la focalización social en Colombia seguirá sobre la mesa.
Queda pendiente conocer los detalles del plan de transición: qué criterios se revisarán en el RUI, cómo se procesarán las inconformidades ya radicadas y en qué momento se evaluará nuevamente la posibilidad de sustituir el Sisben. Por ahora, los hogares colombianos seguirán siendo clasificados con el esquema vigente.
