El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, publicó un mensaje en la red social X en el que reconoció el trabajo del presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, por la captura en territorio colombiano de familiares de alias Fito, uno de los principales cabecillas del crimen organizado en Ecuador. En su publicación, Noboa escribió que así se trabaja, juntos y con resultados, y agregó que los detenidos fueron capturados en Colombia y enfrentarán a la justicia en Ecuador.
El operativo se enmarca en la cooperación bilateral que ambos gobiernos han venido estrechando para enfrentar organizaciones dedicadas al narcotráfico y al crimen transnacional. Alias Fito, cuyo nombre real es José Adolfo Macías Villamar, era líder de la banda Los Choneros y se encontraba prófugo tras fugarse de la cárcel regional de Guayaquil en enero de 2024, un hecho que desencadenó una crisis de seguridad sin precedentes en Ecuador y motivó la declaratoria de conflicto armado interno por parte del gobierno de Noboa. Su captura fue reportada por las autoridades ecuatorianas en junio de 2025.
Según el mensaje del presidente Noboa, los familiares detenidos en Colombia serán puestos a disposición de las autoridades ecuatorianas para que respondan ante la justicia por sus presuntos vínculos con la estructura criminal. Este tipo de extradiciones y entregas controladas entre países forma parte de los mecanismos habituales de cooperación judicial en la región andina, sustentados en acuerdos bilaterales y en convenios multilaterales como los de la Comunidad Andina de Naciones.
El reconocimiento público del presidente ecuatoriano ocurre en un momento en que Ecuador atraviesa una grave crisis de seguridad, con altos índices de violencia relacionados con disputas entre bandas dedicadas al narcotráfico. La fuga de alias Fito en 2024 fue uno de los episodios que evidenció el poder de estas organizaciones dentro del sistema penitenciario ecuatoriano y aceleró la militarización de las cárceles, una estrategia que ha continuado durante el gobierno de Noboa.
Para Colombia, la captura de familiares de alias Fito en su territorio tiene implicaciones en la lucha contra redes criminales que utilizan la frontera como zona de paso y operación. Autoridades colombianas han señalado en distintas ocasiones que organizaciones ecuatorianas mantienen vínculos con estructuras del narcotráfico en el Pacífico colombiano, lo que hace necesaria la articulación entre las fuerzas de seguridad y las fiscalías de ambos países.
La declaración de Noboa se suma a una serie de mensajes en los que el presidente ecuatoriano ha valorado públicamente la cooperación internacional para golpear a las economías ilícitas. Al mismo tiempo, el gobierno de De La Espriella ha insistido en que la seguridad en las zonas de frontera y la lucha contra el narcotráfico son prioridades de su gestión, y ha reiterado su disposición a coordinar acciones con países vecinos.
Por ahora, las autoridades ecuatorianas no han detallado públicamente la identidad de los familiares capturados ni los delitos específicos que se les imputan. Se espera que en los próximos días la Fiscalía de Ecuador y la Cancillería proporcionen más información sobre el proceso de extradición o entrega controlada, así como sobre las investigaciones que podrían derivarse de las declaraciones de los detenidos.
El caso podría convertirse en un precedente de cooperación judicial rápida entre ambos países, justo cuando la región enfrenta nuevas amenazas derivadas de la fragmentación de grandes carteles y del surgimiento de bandas más pequeñas pero más violentas. Para los ciudadanos de a pie, tanto en Colombia como en Ecuador, el seguimiento de estos procesos resulta clave para evaluar la eficacia de los acuerdos bilaterales de seguridad.
