El presidente Abelardo de la Espriella anunció el cierre de 14 embajadas y 15 consulados de Colombia en distintos países, según reportó el noticiero #Noti90. La decisión se conoce a menos de dos semanas de haber asumido la presidencia y se presenta como una estrategia para recortar el gasto del servicio diplomático en el exterior.
De acuerdo con la información divulgada, los recursos que hoy se destinan al funcionamiento de esas representaciones diplomáticas se redirigirán hacia otras prioridades definidas por el nuevo gobierno. La medida implica el repliegue de personal diplomático y el cierre de oficinas que atendían a connacionales y promovían relaciones bilaterales.
Colombia mantiene una de las redes diplomáticas más extensas de América Latina, con presencia en cerca de un centenar de países a través de embajadas y consulados. Estas oficinas cumplen funciones como la asistencia a colombianos en el exterior, la expedición de documentos, la promoción comercial y el seguimiento a acuerdos bilaterales.
La Cancillería es la entidad encargada de administrar esa red. Su presupuesto anual incluye rubros para arrendamientos, personal, seguridad y funcionamiento de cada sede diplomática. El cierre de un número significativo de misiones representa un cambio en la política exterior tradicional del país, que históricamente ha privilegiado la presencia amplia en el escenario internacional.
La decisión afecta de manera directa a los colombianos residentes en los países donde se cierran consulados, quienes deberán realizar trámites de documentación, pasaportes y registros civiles en otras representaciones o por canales virtuales. También impacta a comunidades empresarias que utilizan las embajadas como puente para negocios y cooperación.
El recorte coincide con el inicio de la gestión de De la Espriella, que ha planteado como ejes de su administración el saneamiento fiscal y la reorganización del Estado. Aunque el gobierno no ha detallado aún el monto exacto del ahorro proyectado, el cierre de 29 oficinas diplomáticas constituye una de las señales más claras de esa política de austeridad.
Sectores diplomáticos consultados en ocasiones anteriores por medios colombianos han advertido que el cierre de embajadas y consulados suele tardar meses en ejecutarse, pues implica notificaciones a los países sede, liquidación de contratos y reubicación del personal. El cronograma y los países específicos incluidos en el ajuste no fueron precisados en la información inicial.
La medida quedó enmarcada como una decisión presidencial y se espera que en los próximos días la Cancillería publique el listado oficial de las representaciones cerradas, los plazos de transición y las alternativas de atención para los ciudadanos en el exterior.
