La Corte Constitucional volvió a devolver la reforma pensional al Congreso, esta vez por segunda ocasión, al encontrar vicios de trámite en su aprobación. El medio que siguió el caso señaló que nueve artículos del texto regresan a la Cámara de Representantes para un nuevo debate en esa corporación.
El reparo de la Corte no afecta el fondo de la reforma. El medio aclaró que la esencia de la iniciativa se mantuvo intacta, lo que en la práctica significa que el modelo de transición hacia Colpensiones, pieza central del proyecto, sigue vigente y solo requiere ajustes formales en su trámite legislativo.
Esta es la segunda devolución que sufre la reforma en el alto tribunal. La primera ocurrió tras cuestionamientos similares sobre el procedimiento surtido en el Congreso, en medio de un debate que lleva varios años en la arena pública por su impacto en el sistema de protección de la vejez en Colombia.
La reforma pensional es una de las iniciativas de mayor alcance social del Gobierno nacional. Su propósito es modificar el sistema de pensiones para que Colpensiones asuma el componente de prima media, mientras las administradoras de fondos de pensiones, conocidas como AFP, se concentrarían en el componente de ahorro individual. La transición está pensada para extenderse por varios años.
Para los ciudadanos, lo que está en juego es el modelo con el que se calcularán las pensiones de quienes se jubilarán en las próximas décadas. El sistema actual reparte funciones entre Colpensiones y los fondos privados, y la reforma busca reorganizar esa distribución bajo reglas de competencia entre ambos componentes.
El regreso de nueve artículos a la Cámara implica que esos puntos deberán surtir nuevamente el primer debate en esa célula legislativa, con la posibilidad de que se introduzcan ajustes antes de volver a la Corte para un nuevo control de constitucionalidad. El resto del articulado que ya fue avalado conserva su curso.
En el Congreso, la iniciativa ha sido motivo de discusión desde su radicación inicial, con posturas divididas entre quienes defienden la transición y quienes piden ajustes al texto. El nuevo trámite abre un espacio para que los congresistas vuelvan a fijar su posición sobre los artículos devueltos.
El medio no reportó detalles sobre los plazos que tendrá la Cámara para resolver el reparo ni sobre si se convocarán audiencias públicas adicionales. Lo que queda claro es que la reforma continuará su curso legislativo sin que la Corte haya objetado el contenido material de la iniciativa.
Por ahora, el futuro inmediato del proyecto depende de la capacidad del Congreso para superar el vicio de trámite señalado por la Corte. Una vez subsanado, el texto volverá al alto tribunal para que se pronuncie sobre su constitucionalidad antes de convertirse en ley.
