El nuevo decreto del Gobierno nacional introduce cambios en tres frentes del servicio público de taxis: la vigencia de la tarjeta de operación, la asignación de matrículas y las condiciones de los contratos entre propietarios y conductores. La medida fue reportada por el portal Pulzo, que dio a conocer los principales ajustes.
Uno de los puntos centrales es la ampliación de la vigencia de la tarjeta de operación, el documento que acredita a un vehículo como taxi habilitado para prestar el servicio. Con el cambio, los vehículos podrán circular por más tiempo con esta autorización antes de tener que renovarla, lo que según el sector reduce trámites y costos administrativos.
En materia de matrículas, la norma modifica los criterios de asignación. El sistema de taxis en Colombia se rige históricamente por cupos otorgados por las autoridades locales de transporte, por lo que cualquier ajuste en la forma de asignar las placas tiene efectos directos sobre los dueños de vehículos y sobre quienes esperan obtener un cupo para trabajar.
El decreto también toca el terreno laboral. Se actualizan las condiciones de los contratos que vinculan a los propietarios de los taxis con los conductores, un tema sensible porque buena parte del servicio funciona bajo modalidades de arrendamiento de vehículo o contratos por turnos. Las nuevas reglas buscan, según lo informado por la fuente, mejorar esas relaciones contractuales.
El sector taxi ha sido uno de los más regulados del transporte terrestre colombiano. Está sometido al control del Ministerio de Transporte y de las autoridades municipales, que definen tarifas, cupos y requisitos de los vehículos. Cualquier cambio en las reglas nacionales impacta a cientos de miles de conductores y propietarios en ciudades grandes e intermedias.
Para los usuarios, los cambios en la operación pueden traducirse en efectos sobre la disponibilidad de vehículos, la calidad del servicio y los precios de las carreras, dependiendo de cómo se aplique la norma en cada municipio. Las autoridades locales conservan la potestad de regular aspectos como tarifas y número de cupos.
La fuente no detalla las reacciones de los gremios taxistas ni de las empresas del sector, que en otras oportunidades han reclamado condiciones más estrictas frente a plataformas de transporte por aplicaciones, cuya competencia ha modificado el mercado en la última década. Queda por conocer el texto completo del decreto y su entrada en vigencia.
También está pendiente el reglamento técnico que precisará cómo operarán los nuevos criterios de asignación de matrículas y los plazos concretos para la transición hacia el esquema actualizado de tarjeta de operación. Hasta que se publique, propietarios y conductores deberán esperar las instrucciones de las autoridades de transporte.
