El Gobierno colombiano oficializó un nuevo ciclo de la Devolución del IVA, un programa de transferencias monetarias dirigido a las familias más vulnerables del país. En esta oportunidad, los hogares que tengan hijos y clasifiquen dentro de los grupos priorizados recibirán un giro de $500.000, según informó El Cronista.
La Devolución del IVA es una política social del Estado colombiano diseñada para compensar el efecto del impuesto al valor agregado sobre el consumo de los hogares de menores ingresos. El programa forma parte de la estrategia de superación de la pobreza y se financia con recursos del Presupuesto General de la Nación.
Para acceder al beneficio, las familias deben estar previamente caracterizadas en el Registro Social de Hogares, que reemplazó al Sisbén como instrumento de focalización del Gobierno nacional. Este registro identifica a los hogares mediante condiciones socioeconómicas y demográficas, y permite priorizar a la población más necesitada.
Otro componente clave del proceso es la revisión del RUI, el Registro Único de Indocumentados, que cruza información de distintas bases oficiales para verificar la composición del hogar, la presencia de menores de edad y las condiciones de vulnerabilidad. Esa verificación es determinante para confirmar si una familia accede al giro.
Los hogares seleccionados reciben el pago directamente en sus cuentas bancarias, sin intermediarios. El mecanismo busca reducir filtraciones y asegurar que el dinero llegue efectivamente a las familias beneficiarias, según la lógica con la que opera el programa desde sus últimas implementaciones.
Para consultar si una familia fue incluida en este ciclo, las personas pueden ingresar a los canales oficiales habilitados por el Departamento de Prosperidad Social, entidad del Gobierno encargada de administrar la Devolución del IVA. Allí se valida el estado del hogar en el Registro Social de Hogares y se confirma la asignación.
El programa impacta principalmente a hogares en condición de pobreza y pobreza extrema, con presencia de niños, niñas y adolescentes, donde el IVA representa una proporción mayor del gasto familiar. La transferencia busca aliviar la presión sobre el consumo básico de estos hogares.
Según la fuente, el nuevo giro se realiza tras la actualización de los cruces de información del RUI, por lo que las familias que fueron seleccionadas en este ciclo corresponden a las que cumplieron los criterios vigentes de focalización. El Cronista detalla además cómo consultar la condición de beneficiario y qué ocurre con la revisión del RUI.
Quedan pendientes los cronogramas oficiales de dispersión de los recursos, la duración del ciclo de pagos y los mecanismos de reclamación para los hogares que consideren cumplir los requisitos y no aparezcan como seleccionados. Prosperidad Social suele publicar esas orientaciones en su portal institucional.
