Valeria Pérez Jaramillo, diagnosticada con cáncer, confirmó que fue vinculada a atención médica en la Clínica Imbanaco de Cali, donde el personal asistencial le practica los exámenes requeridos para definir el rumbo de su tratamiento. La paciente entregó el reporte a través de sus redes sociales, donde había hecho visible su situación.
El caso tomó estado público después de que Pérez Jaramillo difundiera un video en el que relataba las dificultades que enfrentaba para acceder a los servicios de salud que requería. En ese mensaje, la paciente dirigió un llamado directo al presidente Abelardo De La Espriella, en busca de una intervención que facilitara la atención que necesitaba.
Tras la difusión del caso, la paciente recibió respuesta y posteriormente agradeció públicamente al jefe de Estado por la gestión que permitió su ingreso a la Clínica Imbanaco. "Me están realizando todos los exámenes", expresó Pérez Jaramillo al confirmar que ya estaba siendo valorada por el equipo médico del centro asistencial.
El episodio pone sobre la mesa la situación de los pacientes con enfermedades de alto costo en Colombia, un segmento poblacional que suele depender de la articulación entre el sistema de salud, las aseguradoras y, en casos críticos, de instancias gubernamentales para destrabar barreras de acceso. La demora en autorizaciones, la fragmentación de los servicios y los trámites administrativos son factores que retrasan tratamientos oncológicos en el país.
La Clínica Imbanaco es uno de los centros de referencia del suroccidente colombiano para el manejo de patologías de alta complejidad, entre ellas distintos tipos de cáncer. Dispone de servicios de oncología, imagenología avanzada y laboratorio clínico, recursos que se utilizan tanto para el diagnóstico como para el seguimiento de los pacientes derivados desde otras instituciones.
El caso de Pérez Jaramillo reactivó el debate ciudadano sobre los canales que usan los colombianos para acceder a derechos en salud cuando las rutas ordinarias no responden. Cada vez es más frecuente que pacientes y familiares recurran a redes sociales y a figuras de alto nivel para visibilizar su situación, lo que ha puesto en discusión el funcionamiento efectivo del sistema.
Desde el entorno de la paciente no se entregaron detalles adicionales sobre el tipo específico de cáncer, el estadio de la enfermedad ni el plan terapéutico que seguirá una vez concluyan los exámenes. Tampoco se conoció si la atención en la Clínica Imbanaco se presta por medio de una EPS, un convenio institucional o un mecanismo excepcional gestionado por el Gobierno nacional.
Queda pendiente el parte médico oficial sobre los resultados de los exámenes y las decisiones clínicas que adopte el equipo tratante. La ciudadana, por su parte, continuará su proceso de valoración en Cali mientras su caso es seguido por los usuarios que conocieron su historia a través de las redes sociales y los medios de comunicación.
