El Pacto Histórico difundió un comunicado en el que oficializa su postura de oposición frente al gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. La colectividad, que reúne a varios movimientos y partidos de izquierda, anunció también que trabajará por defender lo que denominó el legado de Gustavo Petro.
El texto se conoció un día antes de la posesión del nuevo Congreso para el periodo 2026-2030, un momento clave en el calendario legislativo porque allí se definen las mesas directivas y la agenda de los próximos cuatro años. La cercanía con ese acto no es menor: las bancadas suelen aprovechar la jornada de instalación para fijar líneas políticas y negociar apoyos.
En el comunicado, la colectividad asegura que respaldará las iniciativas que, a su juicio, recogen los avances del gobierno saliente de Petro y que se opondrá a las reformas que considere contrarias a esos postulados. No entregó detalles de los proyectos puntuales que piensa priorizar durante la nueva legislatura.
La declaración se produce en medio de la disputa por la elección de los presidentes del Senado y de la Cámara de Representantes, dos cargos que concentran el poder de agendamiento en cada corporación. Fuentes legislativas vienen reportando negociaciones entre distintos partidos para lograr mayorías en esas votaciones, que suelen definir el rumbo del Congreso en cada periodo.
Para la ciudadanía, el posicionamiento del Pacto Histórico implica que el nuevo Congreso arrancará con al menos un bloque mayoritario en contra del gobierno. En la práctica, esto se traduce en un escenario de mayor fricción legislativa, con discusiones más reñidas para aprobar o archivar proyectos del Ejecutivo. La dinámica también puede afectar el trámite de reformas estructurales que el gobierno promueva.
Con esta declaración, la colectividad se suma al listado de fuerzas políticas que ya habían expresado distancia con la Casa de Nariño durante la transición. En legislaturas pasadas, las declaraciones anticipadas de oposición suelen condicionar los acuerdos de gobernabilidad y obligan al gobierno a buscar consensos caso por caso.
El comunicado deja abiertas varias tareas hacia la posesión legislativa. Primero, la elección de las mesas directivas en Senado y Cámara, que definirá quién preside los debates. Segundo, la conformación formal de las bancadas y sus vocerías. Tercero, la instalación de las comisiones constitucionales, donde se tramitan buena parte de las reformas.
Queda por verse cómo reaccionarán los demás partidos ante el llamado del Pacto Histórico a sostener el legado de Petro y si esa bandera servirá para tejer alianzas con otras bancadas en el nuevo periodo. El gobierno, por su parte, todavía no ha respondido de manera pública al comunicado de la colectividad.
