El Pacto Histórico anunció que interpondrá una acción de nulidad contra la elección de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia. El anuncio se produjo tras una reunión en la Casa de Nariño entre el presidente Gustavo Petro y la bancada de su movimiento, según reportó La Silla Vacía.
La cita en la sede del Ejecutivo se dio en un momento de tensión por la suspensión del empalme entre el gobierno saliente y el entrante. Ese empalme, que en Colombia reúne a los equipos de transición para entregar información sobre el funcionamiento del Estado, quedó en pausa mientras se resuelven los cuestionamientos al proceso.
Según la fuente, tres ejes concentraron la discusión: las denuncias de fraude, el funcionamiento del software usado en el preconteo y la decisión de suspender el empalme. La bancada del Pacto Histórico considera que hay elementos suficientes para pedir que un juez revise la validez de la elección.
La acción de nulidad electoral es un recurso jurídico que cualquier ciudadano, partido o agrupación puede presentar ante el Consejo de Estado cuando sospecha que en una elección se cometieron irregularidades que afectan el resultado. Si la autoridad competente la acepta, puede decretar la nulidad del acto de elección y ordenar nuevas votaciones.
En Colombia, las demandas de este tipo suelen alegar vicios en el conteo, fallas en el software de la Registraduría, violación de topes de campaña, compra de votos o injerencia indebida de actores externos. El trámite puede tardar meses y, mientras se resuelve, el presidente elegido puede posesionarse, aunque la decisión final podría revertir el resultado.
La reunión en la Casa de Nariño deja ver que el gobierno saliente no reconoce de manera tranquila la derrota en las urnas. El Pacto Histórico, que ha gobernado con Petro desde 2022, busca ahora agotar la vía judicial como último recurso para intentar revertir la elección de su contendiente.
Para los ciudadanos, el anuncio significa que el inicio del nuevo gobierno podría estar atravesado por una disputa legal. El empalme suspendido ya retrasa la transferencia de información sobre programas, contratos y proyectos en marcha, y la acción de nulidad puede sumar incertidumbre durante varias semanas o meses.
Entre tanto, el equipo de Abelardo de la Espriella ha sostenido que ganó las elecciones de manera legítima y que responderá por las vías institucionales a los señalamientos del petrismo. La campaña de la Espriella ha reiterado que el resultado fue ratificado por las autoridades electorales competentes.
Queda pendiente que el Pacto Histórico radique formalmente la demanda ante la jurisdicción contencioso-administrativa y que el Consejo de Estado decida si la admite y, más adelante, si ordena medidas cautelares mientras se estudia de fondo. Mientras tanto, el país sigue a la espera de un pronunciamiento claro sobre el empalme y la transición.
