Paloma Valencia, excongresista del Centro Democrático, afirmó públicamente que su partido se ganó la Presidencia del Senado en los recientes comicios legislativos del 13 de marzo y pidió que esa elección sea respetada por las demás bancadas. Según la fuente, la dirigente planteó que el resultado electoral otorga ese derecho a la colectividad que ahora respalda al gobierno de Abelardo de la Espriella.
El Senado de la República es la cámara alta del Congreso colombiano y, junto con la Cámara de Representantes, ejerce el poder legislativo en el país. Su Mesa Directiva se renueva cada año en la sesión de instalación del periodo constitucional, y la elección del presidente del Senado es vista como una prenda política que suele distribuirse entre los partidos con mayor votación.
El Centro Democrático, partido fundado por el expresidente Álvaro Uribe, actuó como bancada opositora durante los cuatro años del gobierno de Gustavo Petro. En las elecciones del 13 de marzo, la colectividad pasó a ser partido de gobierno tras el triunfo de Abelardo de la Espriella en la jornada presidencial, lo que modificó su posición dentro de la nueva correlación de fuerzas en el Congreso.
Valencia recordó que el partido cuenta con las mayorías como bancada oficialista y sostuvo que esa condición legítima su aspiración a dirigir el Senado. La excongresista pidió que no se desconozca el resultado de las urnas y que se respete el mandato que, a su juicio, dieron los electores al elegir mayoritariamente a los candidatos de su movimiento.
El pronunciamiento se da en medio de negociaciones entre bancadas para conformar las Mesas Directivas de Senado y Cámara. En estas negociaciones participan también los partidos tradicionales, así como las colectividades que hicieron parte de la coalición que llevó a Abelardo de la Espriella a la Presidencia, y allí se definen no solo presidencias sino también las secretarías generales y las vicepresidencias de cada cámara.
El reclamo agrega presión a los acuerdos políticos previos a la instalación del nuevo Congreso. Cuando un partido dice que le corresponde un cargo, suele buscar el reconocimiento expreso de sus aliados para evitar que la decisión quede en manos de mayorías coyunturales o de negociaciones de último momento que cambien la distribución prevista.
De cara a la sesión de instalación, queda pendiente si las demás bancadas aceptan la pretensión del Centro Democrático o si promueven un candidato alternativo. La definición de la Mesa Directiva del Senado marcará la dinámica de las relaciones entre el gobierno de Abelardo de la Espriella y el Legislativo durante el inicio del nuevo periodo constitucional.
Por ahora, el Centro Democrático salió a fijar públicamente su posición con la expectativa de blindar el acuerdo político que, según Valencia, ya está cerrado. Las reacciones de los demás partidos a esta declaración se conocerán en los próximos días, cuando se acerque la fecha de instalación del nuevo Congreso.
