La excandidata presidencial y exsenadora Paloma Valencia aseguró que no recibió invitación para la ceremonia de posesión del presidente Abelardo de la Espriella. La revelación la hizo ella misma, según informó la Revista Semana.
Valencia es una figura de larga trayectoria en la política colombiana. Fue senadora de la República durante varios períodos y compitió por la Presidencia en el reciente ciclo electoral, en el que Abelardo de la Espriella resultó elegido. Su papel dentro del uribismo y del debate público la convirtió en una de las voces más reconocidas del Congreso en la última década.
En otras posesiones presidenciales, las exmandatarios, expresidentes y excandidatos son invitados habituales a la ceremonia de transmisión de mando. La ausencia de Valencia en la lista de invitados, según su propio relato, marca una diferencia con esa tradición protocolar.
La Revista Semana, que difundió la información, es uno de los medios de referencia en la cobertura política nacional. Aunque el extracto no detalla el canal exacto en que Valencia entregó su versión, reseñó que la propia dirigente hizo pública la falta de invitación.
En el contexto de la transición, la posesión presidencial reúne al presidente saliente, al entrante, a cuerpos diplomáticos, a los altos dignatarios del Estado y a figuras políticas de distintos sectores. La organización del evento corresponde a la Casa de Nariño y a la bancada que acompaña al electo, y suele incluir listas extensas de invitados.
La noticia abre interrogantes sobre la relación política entre De la Espriella y Valencia, dos figuras que recorrieron caminos distintos en la pasada campaña. Ambos compitieron en la misma jornada electoral y, según los resultados conocidos, De la Espriella obtuvo la mayoría de los votos.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente desde el equipo de organización de la posesión sobre los criterios de selección de invitados. Tampoco se conoce una respuesta pública del presidente electo ni de su equipo sobre las afirmaciones de la excandidata.
El episodio ocurre en medio de la transición de gobierno, una etapa en la que se suelen negociar apoyos, designaciones y acuerdos legislativos. La exclusión de una figura con liderazgo propio dentro del Congreso añade un elemento de tensión al inicio del nuevo mandato.
Queda por ver si en los próximos días se producen pronunciamientos del gobierno entrante que aclaren la lista de invitados o la dinámica entre ambas orillas políticas. La posesión presidencial es el punto de partida formal del nuevo cuatrienio, y los gestos en torno a ella suelen ser leídos como señales políticas.
