Según el reporte de Pulzo, Paloma Valencia dejará el Senado de la República para asumir un nuevo rol al interior del Centro Democrático, la colectividad que ella misma ayudó a consolidar como una de las voces más visibles de la oposición en Colombia.
El movimiento llega en un momento particular de la política nacional: el país atraviesa el primer tramo del Gobierno de Abelardo de la Espriella, y el partido que fundó el ex presidente Álvaro Uribe busca reposicionarse frente al nuevo Ejecutivo.
Aunque la fuente no precisa el nombre exacto del cargo ni la fecha de su posesión, sí señala que Valencia seguirá vinculada a la estructura partidista y que desde allí mantendrá cercanía con el Gobierno, pero no en condición de senadora de la República.
Paloma Valencia se desempeñó como congresista por varios periodos. Se le recuerda por su participación en debates sobre reforma tributaria, seguridad y orden público, así como por su presencia constante en medios de comunicación como vocera del uribismo.
Su salida del Congreso implica la entrada en escena del siguiente candidato en la lista del Centro Democrático por la circunscripción que ella representaba, según el sistema de bancadas previsto en la legislación colombiana para llenar las curules vacatedas a mitad de periodo.
El nuevo rol de Valencia se da en un contexto de reorganización interna en varias colectividades, que buscan articular mejor a sus miembros entre el Capitolio, las regiones y el Gobierno nacional, en medio de un calendario legislativo cargado y elecciones regionales a la vista.
Para los ciudadanos, el cambio significa que una de las figuras más activas del debate político nacional dejará la tribuna del Senado, aunque seguirá incidiendo desde el partido en temas como seguridad, economía y relaciones con el Ejecutivo.
Queda pendiente conocer los detalles del cargo, la fecha en que se oficializará la salida de la curul y la reacción de otros dirigentes del Centro Democrático, que han visto cómo varias de sus figuras se mueven entre la actividad legislativa y la orgánica del partido.
La noticia, en todo caso, confirma la intención del Centro Democrático de mantener interlocución directa con el Gobierno de De la Espriella, ahora desde un esquema distinto al de la vocería parlamentaria.
