El abogado Abelardo De La Espriella Juris, padre del presidente de Colombia, habló públicamente sobre la reciente controversia en redes sociales entre el mandatario y Yahir Acuña, alcalde de Sincelejo. Sus declaraciones, recogidas por El Heraldo, aportan la versión de la familia presidencial sobre un episodio que había quedado en la esfera digital.
Según el relato del padre del presidente, existió un intento de acercamiento político entre Acuña y el jefe de Estado. De La Espriella Juris sostuvo que ese contacto buscaba limar asperezas y abrir un canal de diálogo, pero finalmente no prosperó. No ofreció detalles sobre las condiciones que se habrían puesto sobre la mesa.
La disputa entre el presidente y el alcalde había escalado en redes sociales en los días previos. El cruce de mensajes públicos tensó la relación entre el Gobierno nacional y una de las figuras políticas con mayor peso en Sucre. En ese contexto, el pronunciamiento del padre del presidente buscó, según su propia versión, esclarecer lo ocurrido por fuera de las redes.
Yahir Acuña es un empresario y político de larga trayectoria en la región Caribe. Ha sido congresista y, desde la alcaldía de Sincelejo, mantiene influencia sobre la dinámica local sucreña. Su relación con el Gobierno nacional ha tenido altibajos, como ocurre con varios mandatarios locales que conservan electorado propio.
El papel del padre del presidente como fuente en este episodio llama la atención porque no ocupa un cargo público. Su voz entra al debate como la de un familiar cercano al jefe de Estado, lo que le da cercanía con la versión presidencial, pero también lo aleja del rol institucional que tendría un portavoz de la Casa de Nariño o un ministro.
En lo político, el affaire expone la fragilidad de los puentes entre el Gobierno y los liderazgos regionales. Un acercamiento fallido significa que las diferencias se ventilarán en público, con el costo de imagen que eso implica para ambas partes. La ciudadanía observa más una pelea de personajes que un debate sobre los problemas concretos de Sincelejo y de Sucre.
Por ahora, la controversia sigue abierta. El Heraldo publicó la versión del padre del presidente y queda esperar si la Casa de Nariño emite un pronunciamiento oficial, o si el propio Acuña responde a los nuevos detalles revelados por De La Espriella Juris. Mientras tanto, el episodio se suma a la lista de roces entre el Ejecutivo y mandatarios locales en lo corrido del mandato.
Para los ciudadanos, el saldo inmediato es la polarización en redes y el ruido político. Falta saber si este impasse abrirá o cerrará caminos de cooperación entre el Gobierno nacional y la alcaldía de Sincelejo, en una región que demanda obras, seguridad y soluciones a problemas estructurales que van más allá de los trinos cruzados.
