El Ministerio de Relaciones Exteriores anunció una nueva declaratoria de urgencia manifiesta con el objetivo de asegurar que la expedición de pasaportes en Colombia no se interrumpa. La medida responde de forma directa al fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que suspendió en forma temporal el nuevo modelo del documento.
La urgencia manifiesta es una figura contemplada en la contratación estatal que permite a las entidades públicas celebrar contratos de manera directa cuando existen circunstancias que hagan imprescindible actuar de forma inmediata. Al declararla, la Cancillería busca blindar el servicio mientras se resuelven los efectos del fallo judicial.
El trámite de pasaportes es una función habitual de la Cancillería, cuya Dirección de Gestión de Atención al Usuario tiene a cargo la producción, personalización y entrega del documento. Millones de colombianos requieren el pasaporte cada año, tanto para viajes de turismo como para trámites migratorios, estudios y trabajo en el exterior.
La suspensión del nuevo modelo por parte del Tribunal Administrativo de Cundinamarca se produjo en el marco de una acción judicial que cuestionó el procedimiento seguido para adoptar el cambio. Con la decisión, la entidad queda obligada a mantener las condiciones previas mientras se resuelve de fondo la demanda.
En la práctica, la urgencia manifiesta habilita a la Cancillería a contratar sin licitación pública con el operador que pueda asegurar la impresión, personalización y entrega de los pasaportes. Esto reduce los plazos administrativos y permite responder con rapidez ante el riesgo de un colapso en la atención al ciudadano.
La decisión también busca evitar afectaciones a connacionales que requieren el documento con urgencia, entre ellos personas con viajes programados, citas consulares o trámites de visa en el extranjero. Las oficinas de expedición en las principales ciudades del país concentran buena parte de la demanda.
Con esta nueva declaratoria, la Cancillería suma un nuevo capítulo en la cadena de decisiones administrativas y judiciales que ha rodeado al sistema de pasaportes en Colombia. El siguiente paso será esperar cómo avanza el proceso ante el Tribunal y si el nuevo modelo logra reactivarse tras la revisión de fondo.
Por ahora, la ciudadanía puede continuar tramitando su pasaporte bajo las condiciones vigentes antes del fallo, mientras la Cancillería evalúa con su equipo jurídico los alcances de la decisión y la mejor ruta para sostener el servicio sin contratiempos.
