El presidente Abelardo de la Espriella reaccionó ante las críticas de diversos sectores con una frase que él mismo calificó de impulso. “Que sigan criticando, que eso me impulsa”, respondió a un periodista que le preguntó por quienes cuestionan su gestión, según el registro de El Colombiano. La respuesta se produjo en el marco de las actividades oficiales del Mandatario.
Más allá de la declaración, el presidente ha incorporado a su política de seguridad un componente de comunicación directa: la publicación de videos de patrullajes de la Fuerza Pública en distintas zonas del territorio nacional. Los registros audiovisuales muestran operativos en curso y son compartidos por canales oficiales, lo que permite a la ciudadanía observar el despliegue de las tropas sin intermediarios.
Esta decisión se inscribe en una práctica que distintos gobiernos han explorado para acercar la gestión en seguridad a la opinión pública. La difusión de imágenes de patrullajes busca, según la lógica del Ejecutivo, transparentar la acción estatal y mostrar la presencia de las fuerzas en territorios donde la percepción de inseguridad suele ser elevada. La estrategia se apoya en redes sociales y canales digitales, donde los videos circulan con rapidez.
Para los analistas consultados en distintas ocasiones por medios colombianos, comunicar los operativos tiene un doble efecto. Por un lado, refuerza la rendición de cuentas y el control ciudadano sobre la Fuerza Pública. Por el otro, expone a los uniformados y puede limitar la espontaneidad de las operaciones, un debate que ha acompañado a gobiernos anteriores cuando han optado por cámaras y transmisiones en vivo.
El gobierno de De la Espriella ha enmarcado su política de seguridad en la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico y la violencia en regiones apartadas. La difusión de videos se suma a los anuncios de refuerzo de pie de fuerza, inversiones en tecnología y coordinación con la Fiscalía y la Policía Judicial. La comunicación visual se ha convertido, así, en un eje adicional del Ejecutivo.
La reacción del presidente ante las críticas se produce en un contexto de polarización. Sectores de oposición, organizaciones de derechos humanos y algunos gremios han expresado reparos a distintos aspectos de la política de seguridad. El Mandatario, según la nota de El Colombiano, convirtió esas voces en un motor de su discurso público, lo que reconfigura la relación entre el Gobierno y la prensa.
En materia operativa, los patrullajes grabados y divulgados incluyen recorridos urbanos, controles en carreteras y operaciones en zonas rurales. Las imágenes buscan mostrar la presencia del Estado en regiones con historical de conflicto armado, donde la ausencia de fuerza pública ha facilitado el accionar de grupos armados ilegales. La estrategia parte de la premisa de que la visibilidad de las operaciones fortalece la confianza institucional.
Queda por verse cómo evolucionará esta mezcla de patrullajes y videos a lo largo del Gobierno. Sectores políticos y académicos seguirán evaluando el equilibrio entre transparencia y eficacia operativa. Por ahora, la frase del presidente quedó registrada como una muestra del tono directo que su administración ha elegido para relacionarse con la crítica y con la opinión pública.
El Colombiano, medio que publicó la declaración, forma parte del seguimiento permanente que la prensa nacional hace a las decisiones del Ejecutivo. La cobertura incluye tanto los anuncios oficiales como las reacciones de la oposición y de la sociedad civil, un ejercicio clave para que la ciudadanía pueda formarse un juicio informado sobre la política de seguridad del país.
