El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, aseguró que la misión del sector Defensa durante la transición de Gobierno es actuar con apego a la Constitución y la ley. El pronunciamiento se produce en el marco del relevo presidencial que vive el país, según reportó El Universal.
Sánchez pidió a los miembros de la Fuerza Pública cumplir con su deber constitucional de garantizar la continuidad del orden institucional. La declaración busca despejar cualquier incertidumbre sobre el papel de las tropas y la Policía en el proceso de traspaso de mando.
La cartera de Defensa tiene entre sus funciones constitucionalmente asignadas la defensa de la soberanía, el mantenimiento del orden público y la colaboración en la preservación de la paz en el territorio nacional. En contextos de cambio de Gobierno, ese rol cobra especial relevancia porque las Fuerzas Armadas operan como un cuerpo permanente del Estado, por encima de los gobiernos de turno.
En Colombia, la tradición institucional de las Fuerzas Militares se ha caracterizado por una doctrina de respeto a la autoridad civil electa. Ese principio se ha mantenido en sucesivas transiciones, incluso en momentos de alta polarización política, y se apoya en los manuales de doctrina militar y en los principios del ordenamiento jurídico colombiano.
El mensaje del ministro también puede leerse como una respuesta preventiva ante eventuales rumores o tensiones en redes sociales durante el periodo de transición. Cuando un Gobierno termina su mandato y otro asume, las autoridades suelen recordar públicamente los protocolos que rigen la actuación de la Fuerza Pública en ese periodo.
Para la ciudadanía, el pronunciamiento tiene efectos prácticos directos. La Fuerza Pública sigue siendo la responsable de la seguridad en calles, carreteras y zonas rurales, independientemente del ciclo electoral. La continuidad operativa de soldados y policías resulta determinante para la protección de comunidades, la lucha contra estructuras criminales y la atención de emergencias.
Otro aspecto relevante es la coordinación interinstitucional. En transiciones recientes, el Ministerio de Defensa ha trabajado con la Policía Nacional, las Fuerzas Militares y entidades como la Unidad Nacional de Protección en el diseño de esquemas de seguridad para el presidente saliente, el presidente electo y sus respectivos equipos. Esa cadena de mando se activa de forma simultánea al cambio de mando.
En el plano regional, la transición de Gobierno colombiano es observada de cerca por países vecinos y por organismos multilaterales. La estabilidad de las instituciones de seguridad es un factor que incide en la cooperación binacional, el combate a delitos transfronterizos y la operación de misiones internacionales en territorio colombiano.
Queda pendiente conocer si el Ministerio de Defensa emitirá directivas adicionales para reforzar la protección deinfraestructuraestratégica, sedes oficiales y eventos de posesión presidencial. Por ahora, el mensaje del ministro Sánchez se concentra en ratificar la subordinación de la Fuerza Pública al orden constitucional durante todo el proceso de transición.
