La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) expidió un decreto que establece controles para impedir el ingreso a Colombia de mercancías elaboradas mediante trabajo forzoso, según reportó El País. La normativa apunta directamente a las importaciones que llegan al mercado colombiano por canales de comercio electrónico, un segmento que ha crecido con fuerza en los últimos años.
El decreto se inscribe en el cumplimiento de compromisos internacionales asumidos por Colombia en materia de derechos laborales y trabajo decente. El país ha ratificado convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que obligan a los Estados a adoptar medidas contra la importación de bienes producidos en condiciones de explotación. Hasta ahora, los controles aduaneros se concentraban en temas sanitarios, de seguridad y de propiedad intelectual.
El alcance de la nueva disposición incluye a plataformas internacionales de bajo costo como Temu y Shein, que en los últimos años han multiplicado sus ventas en Colombia. Estas empresas funcionan bajo un modelo de envío directo desde sus centros de distribución en Asia, lo que dificulta el rastreo individual de cada producto y de sus condiciones de fabricación.
Para los compradores, el cambio se traduce en posibles demoras o retenciones de paquetes en la aduana cuando la DIAN determine que la mercancía pudo haber sido producida en condiciones de trabajo forzoso. Las plataformas, por su parte, deberán acreditar ante la autoridad que sus cadenas de suministro cumplen con estándares laborales reconocidos.
La DIAN es la entidad encargada de administrar y controlar el cumplimiento del régimen aduanero colombiano, incluyendo la valoración, clasificación y verificación de las mercancías que cruzan las fronteras. Con este decreto asume también un rol de filtro frente a condiciones de producción, un terreno que hasta hace poco correspondía en exclusiva a ministerios como el de Comercio o el de Trabajo.
En la práctica, la aplicación de la norma dependerá de la información que la DIAN pueda cruzar con bases de datos internacionales sobre trabajo forzoso y con la documentación que entreguen las plataformas. El decreto fija criterios generales, pero la manera como se traduzcan en retenciones o sanciones específicas se conocerá con los primeros actos administrativos que acompañen su implementación.
Organizaciones sindicales han reclamado durante años que el país adopte este tipo de controles, mientras que gremios importadores suelen alertar que medidas mal calibradas pueden encarecer los productos que compran los hogares colombianos. El decreto abre ese debate, aunque la norma no prohíbe de manera general las importaciones, sino que condiciona su ingreso a la ausencia de trabajo forzoso en la cadena productiva.
Queda por definirse el procedimiento operativo que seguirá la DIAN para verificar cada envío, los laboratorios o entidades que certificarán las condiciones laborales y el régimen sancionatorio para quienes incumplan. Mientras tanto, los usuarios de plataformas como Temu y Shein ya empiezan a hacerse la pregunta que da título a la nota original de El País: ¿peligran sus compras?
