El movimiento telúrico que afectó a Pereira dejó a 70 de las 75 sucursales bancarias de la ciudad fuera de servicio, según el reporte citado por El Heraldo. Las entidades permanecen cerradas mientras se adelantan evaluaciones de daños estructurales en sus edificaciones.
La situación obligó al Gobierno nacional a coordinar una respuesta inmediata para garantizar el acceso de los ciudadanos a servicios financieros básicos. En esa línea, se anunció el desplazamiento de oficinas móviles hacia la ciudad y el refuerzo en el abastecimiento de efectivo en los cajeros automáticos que sigan operativos.
Pereira es una de las ciudades intermedias más importantes del eje cafetero y concentra una actividad bancaria que atiende tanto a residentes como a usuarios de municipios cercanos. La caída simultánea de la mayoría de las oficinas genera presión sobre los canales digitales, las transacciones con corresponsales bancarios y los pocos puntos de atención que permanecen abiertos.
Las evaluaciones de daños estructurales son un procedimiento estándar luego de un evento sísrico de esta magnitud. Los peritos deben descartar afectaciones en muros, columnas, fachadas y sistemas internos antes de permitir el ingreso de empleados y público. Hasta que ese aval técnico no se produzca, las entidades no pueden reanudar operaciones en las sedes cerradas.
En otras zonas del país afectadas por emergencias similares, el uso de oficinas móviles ha permitido restablecer servicios como retiros, consignaciones, apertura de productos y atención al cliente en carpas o contenedores adaptados. Pereira podría seguir ese mismo esquema mientras avanzan las inspecciones.
El abastecimiento de cajeros automáticos resulta clave porque muchos usuarios dependen del efectivo para sus transacciones cotidianas, en especial quienes no usan banca digital o reciben pagos en moneda física. Garantizar la carga de billetes en los dispensarios reduce las filas y la congestión en las pocas sucursales abiertas.
El anuncio no detalla plazos concretos para la reapertura total de las 60 sucursales restantes, que dependen del resultado de las inspecciones técnicas. Cada entidad financiera deberá decidir, según el dictamen de los peritos, cuándo reinicia operaciones en sus puntos de atención.
La ciudadanía podrá seguir usando aplicaciones móviles, transferencias electrónicas y pagos con tarjeta en los establecimientos que ya acepten ese medio. Las autoridades recomiendan consultar con cada banco los puntos habilitados y los horarios de las oficinas móviles que lleguen a la ciudad.
Por ahora, el balance preliminar deja una ciudad con capacidad financiera reducida en sus canales presenciales, un plan oficial de contingencia en marcha y la expectativa de que las inspecciones se agilicen para normalizar el servicio en las próximas semanas.
