Luna Mejía, periodista de El Espectador, resultó herida en un incidente ocurrido en las oficinas de prensa del Congreso de la República, según reportes iniciales. La comunicadora fue traslada al Hospital San Ignacio, donde recibió atención médica y se reportó estable.
El hecho tuvo lugar en una zona destinada al trabajo de los reporteros que cubren la actividad legislativa, un espacio habitual de alta circulación durante sesiones del Capitolio. Hasta el momento no se han precisado de manera pública las causas del incidente que dejó herida a la periodista.
El Congreso de la República cuenta con áreas de prensa en las que confluyen periodistas, equipos de comunicaciones y funcionarios. La seguridad y el acceso a estas zonas dependen de protocolos administrativos definidos por la mesa directiva de cada cámara y por la Policía Nacional que custodia el edificio.
Los incidentes que involucran a trabajadores de prensa dentro de recintos oficiales son inusuales y, por lo general, son atendidos por las autoridades competentes y por los departamentos de seguridad institucional. En este caso, la propia Redacción de El Espectador y colegas presentes en el lugar acompañaron a la periodista antes de su traslado al centro asistencial.
La situación ocurre en un contexto de creciente atención sobre las condiciones de seguridad para periodistas que cubren instituciones del Estado. Organizaciones gremiales y veedurías ciudadanas suelen pedir que cualquier hecho que ponga en riesgo a un comunicador sea esclarecido con prontitud por las autoridades competentes.
El Espectador, fundado en 1887 y uno de los diarios de mayor circulación en Colombia, mantiene una Redacción con corresponsales en distintas regiones del país. Los profesionales del medio cubren de manera regular las actividades del Capitolio y de otras entidades del Estado.
Por ahora, se desconoce el parte médico completo sobre la evolución de Luna Mejía más allá del reporte inicial de estabilidad. El Hospital San Ignacio, centro universitario de referencia en Bogotá, atiende urgencias de alta complejidad y dispone de un equipo multidisciplinario para este tipo de casos.
Queda pendiente el pronunciamiento formal de la administración del Congreso y de las autoridades que custodian el recinto sobre lo ocurrido. También se espera un parte actualizado sobre el estado de salud de la periodista en las próximas horas.
La situación reitera la importancia de los protocolos de protección a periodistas en escenarios oficiales, un tema que es seguido de cerca por la Fundación para la Libertad de Prensa y por otras organizaciones que monitorean la seguridad de quienes ejercen el oficio en Colombia.
