El presidente Abelardo de la Espriella y el vicepresidente José Manuel Restrepo acudieron al búnker de la Fiscalía General de la Nación para entregar un documento que, según la fuente, fue presentado como un “libro de la verdad” y en el que se denuncian supuestos actos de corrupción. La entrega se realizó en la sede principal del ente investigador en Bogotá.
La reacción no se hizo esperar. De acuerdo con Infobae, senadores y figuras cercanas al Pacto Histórico cuestionaron de inmediato el contenido del documento. El senador Iván Cepeda y el exalcalde de Medellín Daniel Quintero figuran entre quienes rechazaron públicamente la iniciativa y la calificaron como un compendio de “mentiras”.
El “libro de la verdad” es un formato que distintos gobiernos y ciudadanos han usado a lo largo de la historia para llevar a la justicia relatos sobre hechos que, según quien los presenta, constituyen delitos. En Colombia, la Fiscalía es la entidad encargada de recibir, evaluar y, si hay mérito, abrir investigaciones formales con base en ese tipo de denuncias.
La presentación fue hecha por el jefe de Estado y su vicepresidente en un lugar simbólico, la sede de la Fiscalía, lo que le dio al acto un peso institucional. Tanto el presidente como el vicepresidente firmaron o entregaron el documento de manera directa, según el extracto de Infobae.
El hecho ocurre en un contexto de alta polarización política. El gobierno de Abelardo de la Espriella llegó al poder con un discurso de lucha contra la corrupción y de ruptura con prácticas de administraciones anteriores. Por eso, la entrega de un documento de esa naturaleza se lee como un movimiento político y judicial al mismo tiempo.
Para los críticos cercanos al Pacto Histórico, el “libro de la verdad” es, en sus palabras, un intento de desviar la atención o de atacar adversarios políticos con relatos sin respaldo probatorio. Cepeda y Quintero han sido voces visibles de la oposición y suelen pronunciarse sobre temas de transparencia y derechos humanos.
Para los defensores del gobierno, en cambio, la entrega del documento cumple con el deber del Ejecutivo de poner en conocimiento de la justicia cualquier información sobre posibles hechos ilícitos. La Fiscalía, como órgano independiente, será la encargada de decidir si abre investigación o archiva la denuncia.
En lo inmediato, no se conocieron reacciones del ente acusador sobre si abrió noticia criminal o si simplemente recibió el documento como una queja ciudadana. Tampoco hubo, según la fuente, pronunciamiento de otras ramas del poder público sobre el caso.
El episodio deja abierta una pregunta central para los ciudadanos: si los señalamientos de corrupción que contiene el “libro de la verdad” serán investigados a fondo por la Fiscalía y si los denunciantes aportarán las pruebas que, según la ley, deben acompañar toda denuncia penal.
