El presidente Gustavo Petro aseguró que una eventual reforma tributaria del gobierno de Abelardo De La Espriella, ganador de las elecciones del pasado 1 de junio, gravaría con IVA a los huevos. La declaración la hizo luego de que la Federación Nacional de Avicultores (Fenavi) advirtiera sobre los efectos de esa medida en la cadena productiva del huevo y en la mesa de los hogares colombianos.
La frase de Petro, “No digan después que no lo advertí”, fue dirigida a los productores y al público en general, según reportó Infobae. Con esa expresión, el jefe de Estado buscó anticipar el debate sobre el próximo paquete fiscal que presentará el nuevo gobierno a partir del 7 de agosto, cuando se posesione De La Espriella.
Los huevos hacen parte de la canasta básica de alimentos de millones de familias colombianas y son uno de los productos de mayor consumo per cápita en el país. Por eso, cualquier cambio en su tributación suele generar reacciones inmediatas en gremios, consumidores y analistas económicos, que miden el impacto sobre la inflación de los alimentos.
Fenavi, el gremio que agrupa a los avicultores, había expresado su preocupación por los rumores sobre una ampliación de la base gravable del IVA hacia productos que hoy están excluidos o exentos. El sector ha insistido en que gravar el huevo encarece la producción formal, golpea al productor pequeño y termina trasladándose al consumidor final.
La discusión se da en un momento clave: el gobierno entrante deberá presentar una nueva reforma tributaria para cerrar el déficit fiscal y financiar el presupuesto nacional de 2026, según han reconocido distintos analistas y el propio equipo económico de transición. Aún no se conoce el texto oficial, pero la advertencia de Petro pone el debate fiscal en el centro de la opinión pública.
El cruce de declaraciones muestra que la transición entre la administración de Petro y la de De La Espriella no será tersa en materia económica. El saliente defiende el modelo de tributación progresiva que dejó como legado, mientras que el nuevo gobierno plantea ajustes para reactivar la inversión privada y reducir la evasión, según han dicho voceros del equipo electo.
Para los ciudadanos, la pregunta central es qué productos de la canasta familiar podrían quedar gravados con IVA y a qué tarifa. En Colombia, el IVA general es del 19 % y la lista de exentos y excluidos está definida por el Estatuto Tributario. Cualquier modificación requiere debate en el Congreso y pasa por las comisiones económicas de Senado y Cámara.
Por ahora, la advertencia queda en el terreno de las declaraciones políticas. Habrá que esperar al articulado que radique el Ministerio de Hacienda de De La Espriella para saber si el huevo, los lácteos, las carnes o las frutas entran en la nueva base gravable, y qué respuesta tendrán los gremios y las centrales obreras.
Mientras tanto, Fenavi pidió al gobierno electo abrir mesas técnicas con el sector antes de radicar el proyecto, para evaluar el impacto en empleo rural, costo al consumidor y sustitución por huevo importado. La petición apunta a que la tributaria no termine encareciendo la proteína más barata de la mesa de los colombianos.
