El presidente Gustavo Petro, en calidad de mandatario saliente, cuestionó públicamente la política de peajes que, según sus palabras, liderará Elsa Noguera como ministra de Transporte del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella. El señalamiento fue recogido por el medio Infobae.
De acuerdo con la fuente, Petro sostuvo que la política anunciada perjudica la economía regional y golpea directamente el bolsillo de los ciudadanos. Su argumento central es que el esquema beneficia principalmente al concesionario, es decir, a la empresa privada que opera la vía a cambio del recaudo de las tarifas.
La declaración se produce en un contexto de transición de gobierno, cuando el saliente aún se pronuncia sobre decisiones del gabinete entrante. Elsa Noguera, designada como ministra de Transporte por Abelardo de la Espriella, presentó una línea sobre las tarifas de peajes que ha generado cruce de versiones con quien hoy ocupa la Casa de Nariño.
En Colombia, los peajes son administrados mediante contratos de concesión con privados, bajo la vigilancia del Ministerio de Transporte y de la Agencia Nacional de Infraestructura. Cualquier ajuste tarifario suele debatirse entre el Estado, los concesionarios y los usuarios, representados por organizaciones ciudadanos y gremios del transporte.
El extracto no precisa el contenido exacto del anuncio de Noguera, ni los tramos ni los porcentajes de variación mencionados. Tampoco se indican fechas de aplicación ni regiones específicas afectadas, por lo que el alcance concreto de la medida aún no aparece detallado en la información disponible.
La crítica de Petro se inscribe en una discusión de fondo sobre el equilibrio entre la sostenibilidad financiera de las vías concesionadas y el impacto del cobro en regiones donde el peaje pesa sobre el costo del transporte de carga, pasajeros y productos agrícolas. Esa tensión ha marcado los debates sobre infraestructura vial en las últimas décadas.
Para los usuarios, los cambios en tarifas de peajes se traducen en mayor gasto en transporte interurbano, en fletes más altos para los productores y, eventualmente, en ajustes de precios al consumidor final. Para los municipios cercanos a las casetas, la discusión incluye el efecto sobre la economía local y la conectividad regional.
Por ahora, el extracto no recoge reacciones de la ministra Elsa Noguera, del equipo de transición de Abelardo de la Espriella ni de los gremios del transporte o de los concesionarios. Tampoco se reportan pronunciamientos de organismos de control sobre el anuncio.
Queda pendiente conocer los detalles técnicos de la propuesta de Noguera, así como la posición oficial del gobierno entrante frente a las observaciones del presidente saliente y la posible reacción del sector privado que administra los corredores viales en el país.
