El presidente Gustavo Petro afirmó que es fundamental que el próximo gobierno trabaje para que los colombianos accedan al servicio de energía de forma económica, según reportó Infobae. La declaración se dio en el marco de sus cuestionamientos a un presunto acuerdo entre el candidato presidencial Abelardo de la Espriella y las empresas generadoras de energía, al que denominó una “fórmula torcida”.
Según la fuente, Petro sostuvo que el objetivo central de cualquier administración debe ser que la energía llegue a los hogares colombianos a precios accesibles. Esa premisa sirvió de base para sus críticas al posible entendimiento entre De la Espriella y el sector generador, que según el presidente beneficiaría a las compañías en lugar de a los usuarios.
El sector eléctrico colombiano está compuesto por empresas de generación, transmisión, distribución y comercialización, cada una con funciones específicas dentro del sistema interconectado nacional. Las tarifas que pagan los hogares y las industrias son el resultado de la sumatoria de los costos de generación, las pérdidas de transmisión y distribución, los cargos regulados por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y la aplicación de subsidios y contribuciones de estratificación.
La discusión sobre el componente de generación en la tarifa ha sido un tema recurrente en el debate público colombiano. En los últimos años, distintos gobiernos y actores del sector han debatido sobre la pertinencia de modificar las fórmulas tarifarias, establecer topes temporales o renegociar contratos de largo plazo con el fin de reducir el impacto en el bolsillo de los consumidores.
Para los ciudadanos, el costo de la energía impacta de manera directa en el presupuesto familiar, sobre todo en los estratos bajos, donde el peso del servicio público en el ingreso del hogar es proporcionalmente mayor. Cualquier modificación en la estructura tarifaria, ya sea al alza o a la baja, tiene efectos concretos en la capacidad de compra de las familias y en la competitividad de las empresas que utilizan energía intensiva en sus procesos productivos.
De acuerdo con la información publicada por Infobae, Petro vinculó sus declaraciones sobre el acceso económico a la energía con su rechazo al supuesto acuerdo entre De la Espriella y las generadoras. La postura del presidente plantea una tensión entre la política regulatoria vigente y las propuestas que pueda ofrecer el próximo gobierno en materia energética.
El sector de generación eléctrica en Colombia está integrado por empresas tanto públicas como privadas, y sus ingresos dependen en buena parte de los precios reconocidos en la bolsa de energía y de los contratos de suministro de largo plazo. Una eventual modificación de las reglas que rigen esa relación contractual suele generar reacciones tanto de los inversionistas del sector como de los organismos de control y de los representantes de los usuarios.
El debate abierto por las declaraciones del presidente deja varios puntos pendientes. Entre ellos, precisar el contenido exacto del presunto acuerdo mencionado por Petro, conocer la posición oficial de De la Espriella al respecto y determinar qué instrumentos regulatorios podrían utilizar tanto la administración actual como la entrante para influir en el precio final de la energía que pagan los colombianos.
Mientras tanto, la ciudadanía observa con atención el cruce de versiones, en la medida en que las decisiones sobre el sector eléctrico afectan la calidad del servicio, la cobertura en zonas apartadas y la estabilidad de las finanzas públicas, que también recibe recursos por concepto de contribuciones y transferencias de las empresas del sector.
