Según el reporte de Diario Las Américas, la instalación del nuevo Congreso de Colombia está prevista para el 20 de julio, fecha en la que también se resolvería la solicitud para que el presidente Abelardo de la Espriella rinda juramento fuera del Capitolio Nacional. La fuente describe esta gestión como una respuesta a lo que califica como intentos del expresidente Gustavo Petro por entorpecer el proceso de posesión.
De la Espriella resultó elegido en el reciente ciclo electoral y debe asumir la Presidencia de la República en la fecha que establece la Constitución para el cambio de mando. La tradición reciente sitúa la ceremonia en la Plaza de Bolívar, frente al Capitolio, como ocurrió en 2022 cuando el propio Petro se posesionó en ese escenario, según recuerda el extracto de Diario Las Américas.
El procedimiento para juramentar al presidente en un sitio distinto al Capitolio requiere una autorización expresa del Congreso. Si el pleno legislativo no aprueba esa solicitud, la ceremonia debería desarrollarse en el recinto habitual del Capitolio Nacional, sede del poder legislativo colombiano.
El reportaje señala que Petro estaría realizando gestiones de última hora, a las que la fuente describe como “pancadas de ahogado”, para tratar de impedir que De la Espriella tome posesión. El extracto no detalla cuáles serían esas acciones específicas ni menciona instituciones o funcionarios involucrados en ellas.
El cambio de mando presidencial en Colombia es un acto formal de transmisión del poder que involucra a las tres ramas del Estado, con presencia del presidente saliente, el entrante y los titulares de los organismos de control. Cualquier alteración del lugar o del protocolo requiere el visto bueno del Congreso, según lo establecido en la normatividad vigente sobre ceremonias de posesión presidencial.
La definición del sitio donde se realizará la juramentación tiene implicaciones prácticas y simbólicas. En el plano logístico, cambia el dispositivo de seguridad, el número de invitados y la cobertura periodística. En el plano político, el lugar de la ceremonia suele interpretarse como una señal del momento que atraviesa la relación entre el gobierno saliente y el entrante.
El extracto de Diario Las Américas no precisa qué reacciones oficiales ha generado la posible sesión extraordinaria del Congreso ni si otros líderes políticos se han pronunciado sobre la autorización solicitada. Tampoco detalla si la petición de jurar fuera del Capitolio fue presentada formalmente por el equipo de De la Espriella o por otra instancia del Estado.
Por ahora, la fecha clave queda fijada para el 20 de julio, día en que el nuevo Congreso se instala y, según la fuente, deberá pronunciarse sobre el sitio de la posesión. Hasta entonces, no hay una decisión pública del legislativo colombiano sobre el lugar donde De la Espriella rendirá juramento como presidente.
Lo que queda en suspenso es doble: si el Congreso concede la autorización para jurar fuera del Capitolio y, en caso de que la niegue, bajo qué condiciones se desarrollaría la ceremonia en la sede legislativa. El desenlace de esa jornada marcará el inicio formal del gobierno de De la Espriella.
