El presidente Gustavo Petro aseguró, a dos semanas de la transición presidencial, que el gobernante electo Abelardo de la Espriella “obedece directamente al Gobierno de Estados Unidos”, según registró el portal Colombia.com. La frase fue pronunciada por Petro en el tramo final de su administración y circuló de inmediato en medios digitales.
La acusación llega en un momento sensible del calendario político: el país se alista para el acto de posesión del nuevo jefe de Estado. Petro ha sido un crítico abierto de varias decisiones de Washington, en particular en materia de política antinarcóticos y manejo de las relaciones bilaterales, lo que da contexto a sus señalamientos sobre el próximo gobierno.
Colombia.com, medio que publicó la declaración, no incluyó en el extracto otros nombres, cifras ni documentos que respalden la afirmación. Hasta el momento, el equipo de transición de De la Espriella no ha respondido de forma pública al señalamiento, según el contenido disponible en la fuente.
El tipo de relación que un presidente colombiano mantiene con Estados Unidos es un tema de larga tradición en la política exterior del país. Bogotá y Washington han sido aliados históricos en comercio, seguridad y lucha antidroga, aunque ha habido roces por diferencias de enfoque, como ocurrió durante los gobiernos de Ernesto Samper y, más recientemente, en la actual administración.
En su discurso, Petro no presentó, según el extracto de la fuente, pruebas documentales ni citas textuales de funcionarios estadounidenses que respalden la afirmación. La declaración se suma a una lista de pronunciamientos del saliente sobre la línea política del próximo gobierno, en la que también ha cuestionado decisiones en áreas como energía y seguridad.
Para la ciudadanía, la declaración tiene un efecto inmediato en el clima político previo a la posesión. Sectores cercanos al gobierno saliente han defendido las palabras de Petro como una advertencia sobre la independencia nacional, mientras que voceros del bloque que apoya a De la Espriella han calificado el señalamiento como una “salida de tono” del presidente saliente, sin que el extracto disponible recoja nombres concretos de quienes reaccionaron.
La transición entre Petro y De la Espriella contempla, según la costumbre constitucional, reuniones de empalme por sectores, entrega de informes de gestión y un acto formal de posesión ante el Congreso. El intercambio de declaraciones públicas en esta etapa ha sido inusualmente tenso frente a transiciones anteriores, cuando predominó el tono institucional.
Queda por verse si el nuevo gobierno, una vez en funciones, responderá formalmente a las acusaciones o si la declaración quedará como un episodio más del cierre de la actual administración. Colombia.com, como medio que difundió la frase, es la fuente directa de la cita y el resto de versiones dependerá de la cobertura que otros medios realicen en los próximos días.
En lo inmediato, la atención se centra en el proceso de transición y en los nombres del gabinete y los primeros actos oficiales del presidente electo. Cualquier pronunciamiento posterior de De la Espriella o de su equipo será determinante para fijar la postura del nuevo gobierno frente a señalamientos como los formulados por Petro desde el tramo final de su mandato.
