El presidente Gustavo Petro aseguró, en declaraciones recogidas por France 24, que el presidente electo de Colombia actúa bajo las órdenes del gobierno de Estados Unidos. La afirmación fue hecha pública este lunes y no incluyó, según el extracto disponible, mayores precisiones sobre el contexto o el momento exacto en que se produjo.
Con esta declaración, Petro reagudiza la distancia política que ha mantenido con el presidente electo desde los resultados de la jornada electoral. En las semanas posteriores al triunfo en las urnas, el Ejecutivo saliente y el equipo del próximo Gobierno han cruzado mensajes en medios y redes sociales sobre el rumbo del país.
El gobierno de Estados Unidos ha sido un actor central en la relación bilateral con Colombia durante el actual mandato, en temas como el combate al narcotráfico, la cooperación en seguridad y los flujos migratorios. Petro ha mantenido una posición autónoma frente a Washington en varios escenarios multilaterales, lo que ha generado roces diplomáticos en el pasado.
El hecho tiene peso porque se da en plena transición presidencial, un periodo en el que la cooperación entre el gobierno saliente y el entrante resulta clave para la entrega ordenada de funciones. Cualquier pronunciamiento público sobre subordinación política puede condicionar esa coordinación.
Para la ciudadanía, la afirmación reabre el debate sobre la autonomía de la política exterior colombiana y el papel de Estados Unidos en decisiones internas del Estado. Sectores políticos y analistas suelen leer declaraciones de este tipo como señales del tono que adoptará la relación bilateral en el nuevo periodo.
Hasta el momento, según el extracto proporcionado por France 24, no se conoce una respuesta pública del presidente electo ni del gobierno estadounidense al señalamiento. Tampoco se detallaron hechos o pruebas específicas que respalden la afirmación de Petro.
La transición de mando en Colombia contempla, por ley, un periodo de empalme entre los equipos de gobierno en áreas sensibles como defensa, economía y política internacional. Declaraciones como esta pueden tensar ese proceso y abrir interrogantes sobre la fluidez del empalme en las próximas semanas.
Queda por ver si el presidente electo responde formalmente a la acusación, si Estados Unidos emite algún pronunciamiento y cómo reaccionan las fuerzas políticas nacionales. El episodio se suma a una serie de intercambios públicos que han marcado la recta final del gobierno de Petro y el arranque del nuevo ciclo presidencial.
