Las declaraciones del ministro de Ambiente del gobierno de Abelardo de la Espriella encendieron un nuevo cruce entre el Ejecutivo actual y el sector liderado por el expresidente Gustavo Petro. Fabio Arjona Hincapié aseguró que se podría evaluar la formalización de mineros en el páramo de Santurbán, a través de la participación de la empresa canadiense Aris Mining, según recogió Infobae.
El páramo de Santurbán, ubicado entre Santander y Norte de Santander, es uno de los ecosistemas de alta montaña más sensibles del país. Alberga fuentes de agua que abastecen a municipios de la región y ha sido escenario de debates sobre la actividad minera durante al menos una década.
La posibilidad de abrir caminos para la minería formal en zonas de páramo ha sido históricamente rechazada por sectores ambientales y por gobiernos que han priorizado su protección. La jurisprudencia colombiana, incluidas sentencias de la Corte Constitucional, ha restringido las actividades extractivas en estos ecosistemas.
Petro reaccionó con fuertes declaraciones y sostuvo que una decisión de ese calado debería haberse definido en las urnas. Su pronunciamiento refleja la continuidad de un debate que marcó su administración: la delimitación de páramos y la transición hacia la descarbonización.
La empresa canadiense Aris Mining opera proyectos auríferos en Colombia y ha estado vinculada a discusiones sobre la exploración y explotación en áreas cercanas a ecosistemas sensibles. Su nombre en este contexto reabre la pregunta sobre los límites entre la minería formal y la protección ambiental.
Para la ciudadanía, el debate tiene efectos directos. En Santander, comunidades rurales dependen de la minería como fuente de ingreso, mientras que habitantes urbanos reciben agua que nace en el páramo. Cualquier modificación al régimen actual genera expectativas en ambos sectores.
El gobierno de De la Espriella, por medio de su ministro de Ambiente, puso sobre la mesa la palabra "evaluar", lo que sugiere una fase exploratoria más que una decisión inmediata. Sin embargo, la reacción de Petro indica que el tema se instaló en el debate público desde el primer momento.
Quedan varios interrogantes abiertos. No se conocen aún los términos de la posible evaluación, los plazos ni los criterios técnicos que se aplicarían. Tampoco se ha pronunciado la empresa Aris Mining ni las autoridades ambientales regionales sobre estas declaraciones.
