El presidente Gustavo Petro lanzó críticas directas contra su sucesor, Abelardo de la Espriella, durante un acto oficial realizado en Bogotá. Según reportó Infobae, el mandatario aseguró que con la llegada de “el Tigre” al poder “de nuevo empieza a insinuarse el uso de violencia del Estado contra la sociedad”, en lo que medios interpretaron como una de las “pullas” más directas de su discurso.
La declaración ocurrió en el marco de la entrega de archivos desclasificados del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) a familiares del humorista y periodista Jaime Garzón, asesinado en 1999. El acto tuvo un contenido simbólico y político, al poner sobre la mesa la historia de ese organismo de inteligencia, que fue objeto de investigaciones por violaciones a los derechos humanos y espionaje ilegal durante gobiernos anteriores.
Petro vinculó el pasado del DAS con su lectura del presente. En su intervención sostuvo que “de nuevo viene una violencia desde arriba”, frase que, de acuerdo con Infobae, fue utilizada para cuestionar el rumbo que tendría el país bajo la nueva administración. La entrega de los archivos fue presentada por el Gobierno como un gesto de transparencia frente a las actividades del extinto organismo de inteligencia.
El DAS, creado en 1960 y liquidado en 2011, estuvo en el centro de varios escándalos por su papel en operaciones de vigilancia, seguimientos a periodistas, políticos, sindicalistas y defensores de derechos humanos. La desclasificación y entrega de estos archivos a víctimas como la familia Garzón forma parte de los compromisos del Estado colombiano con la verdad y la reparación en casos de violaciones a los derechos humanos.
Para los asistentes, el simbolismo del acto fue alto. La familia de Jaime Garzón ha reclamado por años el esclarecimiento de su asesinato, un crimen por el cual fueron condenados miembros de grupos paramilitares y en el que también se han señalado posibles responsabilidades de agentes del Estado. Recibir los archivos del DAS representa, en palabras del propio Gobierno, un paso en la búsqueda de justicia.
Las palabras de Petro generaron inmediata reacción. Aunque la fuente consultada no detalla respuestas directas de Abelardo de la Espriella, la declaración abrió un nuevo frente de tensión entre el Gobierno saliente y el electo. El uso del término “violencia desde arriba” evoca los debates sobre el uso de la fuerza legítima del Estado y la relación entre las fuerzas de seguridad y la ciudadanía.
La crítica se inscribe en un contexto más amplio. A lo largo de su mandato, Petro ha sostenido que las fuerzas de seguridad deben actuar con apego a los derechos humanos y ha sido crítico de los excesos en operaciones militares y policiales. Su sucesora, la vicepresidente Francia Márquez, y otros miembros de su gabinete han compartido parte de esos planteamientos en escenarios públicos e internacionales.
En el plano institucional, la entrega de archivos desclasificados se realiza bajo los protocolos establecidos por la Ley de Acceso a la Información y por las obligaciones del Estado colombiano ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Estos archivos han permitido a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y a la Fiscalía avanzar en investigaciones sobre violaciones graves.
Para la familia de Garzón, recibir la documentación completa del DAS significa avanzar en el derecho a la verdad. Organizaciones de derechos humanos han subrayado que el acceso a archivos de inteligencia es clave para esclarecer casos en los que hubo colaboración o tolerancia estatal con estructuras paramilitares, un capítulo que aún pesa sobre la memoria del conflicto colombiano.
Queda por ver si la nueva administración de Abelardo de la Espriella responderá formalmente a las declaraciones de Petro o si continuará el proceso de desclasificación de archivos del DAS iniciado en este periodo. La transición de mando y el tono del debate público marcarán la manera en que se procesen estas diferencias en los próximos meses.
