El presidente de Colombia, Gustavo Petro, planteó este domingo que la investidura de Abelardo de la Espriella, ganador de las elecciones y próximo jefe de Estado, se lleve a cabo en Miami, según reportó El Comercio Perú. La propuesta se da en un contexto de desacuerdo sobre el lugar donde debe celebrarse la ceremonia.
De acuerdo con la fuente, la idea de Miami responde a dos factores: la negativa a que el evento se realice en Bogotá y la dificultad para ubicar en el país un escenario que cumpla con los requerimientos del equipo del nuevo presidente. En esa ciudad de Estados Unidos funciona una sede del bufete de abogados que dirige De la Espriella.
La tradición en Colombia establece que la posesión presidencial ocurre en la Plaza de Bolívar, frente al Capitolio Nacional, en Bogotá. El Congreso de la República es el encargado de protocolizar el juramento del nuevo mandato, que comienza cada 7 de agosto para los períodos presidenciales de cuatro años. Cualquier cambio de sede debe cumplir con los requisitos legales y logísticos que establece la Constitución y el reglamento del Congreso.
La propuesta abre interrogantes sobre la logística de una ceremonia fuera del territorio colombiano, pues tanto el acto formal de juramento como la transición de mando han ocurrido históricamente dentro del país. Hasta el momento, la fuente no precisa si existe un pronunciamiento oficial del Congreso o de los equipos de transición sobre la viabilidad de esa sede alterna.
Para la ciudadanía, el traslado de la ceremonia implicaría restricciones de acceso y cobertura para quienes suelen asistir a la Plaza de Bolívar. Además, reduciría la presencia de mandatarios extranjeros, invitados especiales y representantes de las ramas del poder público que tradicionalmente acompañan el acto.
La sugerencia llega en un momento sensible de la transición. Petro termina su período constitucional y De la Espriella, abogado reconocido por su trayectoria en litigios internacionales, asume el liderazgo del Estado colombiano. La fecha de la posesión está determinada por la Constitución y la logística debe adaptarse a ese calendario, independientemente del lugar que se elija.
Por ahora, ni el extracto de El Comercio Perú ni otras fuentes citadas detallan una respuesta formal del gobierno entrante o del Congreso frente al planteamiento. El tema queda abierto en la agenda pública y seguramente será debatido en los próximos días, en la medida en que se acerca la fecha de la transmisión de mando.
